Hoy viernes de Dolores, era común que los pastores que entonces había en La Vega, que pasaban los días en el monte con las ovejas, pastando y trasladando la red por las tierras, esos que por las noches convertían las faldas de la montaña en un cielo terrenal constelado, con las lucecitas de sus faroles y hogueras convertidos en estrellas, esos pastores hoy ya para siempre desaparecidos, tenían por costumbre, “esrabotar” los corderos de cría.
Les cortaban los rabitos, les quitaban bien la lanilla que tuvieran y se los preparaban asados a la brasa, cuentan quienes han probado esta especialidad, que resulta sabrosa y exquisita.
En el pueblo de mi padre (La Herguijuela), también lo hacían en el mes de marzo, y me dice, que los amos de las ovejas (que no eran casi nunca los pastores), estaban muy al cuento de esto, y eran ellos los que se hacían con este bocado, y es que la policía no era tonta, ni el que estaba al lado de la cabra era el que se la mamaba...
Esta entrada va dedicada a Tío Maxi, que hoy cumpliría ciento seis años.
Tío Segundo y Tío Maxi - Agosto 1992- La Vega
Tío Maxi, era el hermano mayor de mi abuelo (Tío Segundo Chapatales), era encantador, siempre estaba como le veis en la foto con sonrisa en boca y ojos (los ojos de un azul intensisímo).
Fue protagonista de esta anécdota que de vez en cuando recordamos...
DE LO QUE SUCEDIÓ EN AQUELLA PROCESIÓN DE ANTAÑO.
Procesión de la Piedad Septiembre 2.009 - La Vega
En aquella procesión
todo era recogimiento
cura bajo palio, devoción
y un respetuoso silencio.
Las calles estaban mal
con baches y “zurumballos”
por aquel tiempo a La Vega
no había llegado aún el asfalto,
y uno de los que llevaba un banzo
se tropezó con una piedra o canto
y en esas Tío Maxi dijo muy alto:
¡Dios la puta, que se jode el Santo!,
pues tal fue el tambaleo
de la efigie sacra
que a poco besa el suelo
con penitente y andas,
y así aquella procesión
tuvo su momento de Gloria,
que hasta el cura se rió
no penséis que es una broma.
(¡Claro!, que el pobrecito “tropecista” mantuvo el equilibrio, y aunque se balanceara algo el santico, no se cayó, que si no, lo mismo la cosa no hubiera tenido tanta gracia....).
¡Vaya mi recuerdo para tío Maxi!, al que dedicaré alguna entrada más.
Hoy es San Blas, en La vega no se celebra, pero si en mi otro pueblo de los orígenes, La Herguijuela.
De un tiempo a esta parte, han recuperado esta celebración, cosa que me parece estupendo, son muchas las fiestas de guardar....
Mi padre como buen mojino, de toda la vida lleva un cordón de San Blas en la garganta, que cambia anualmente, y creo que es efectivo porque siempre, siempre, bebe el agua congelada, y casi nunca ha padecido de la garganta.
Esto lo escribí el año pasado para hacer un cuchufleta en un foro que hay de La Hergui, que ha pasado a mejor vida, aunque guarda en su seno momentos gloriosos.
Va por ellos, los mojinos, y por la Hergui, es gran pueblo desconcocido por mi, donde tengo anclada una de mis raíces:
PAREADOS SAN BLASEROS
Recemos a San Blas, una oración milagrosa
que su cordón nos guarde de la garganta griposa.
Recemos a San Blas, una oración piadosa
que no se acabe la cerveza, y sea la cena sabrosa.
Recemos a San Blas, una oración canalla
que sea la orquesta de las que dan tralla.
Recemos a San Blas, una oración parrandera
que la fiesta se extienda del Chorrerón a la era.
Recemos a San Blas, unas oraciones tuneadas
que no falten caperucitas, lobos, ogros y hadas.
Recemos a San Blas, una oración con decoro
que cuando se apague la fiesta, se encienda este foro.
En los tiempos de nuestros abuelos, era muy común que cada familia cebara un cerdo (o más de uno si era familia boyante), pues resolvía bastante la manutención de la prole para casi todo el año, cambiaban jamón por tocino, con la grasilla animaban a las patatas, aderezaban las sopas, y cada día al menos un torrezno se perdía entre el enorme cantero de pan negro (de centeno).
En aquellos tiempos existía el oficio de porquero, y la persona encargada iba con toda la piara comunal por los campos para que los animalillos trotaran y comieran hierbas, cardos, rastrojo, o lo que pillaran. Yo no conocí tal oficio, y nunca he visto en la Vega piara alguna.
Al porquero le pagaban por su trabajo, y además las familias solían abonar una “iguala”, que era una especie de seguro, de modo que en el caso de que el marrano saliera malo en la matanza, al vecino afectado le pagaban de lo recaudado en la iguala, a razón de lo que estuviera valorada la arroba y según pesara el gorrino, Si no salía ningún cerdo malo el importe de la iguala se repartía entre los que la habían pagado.
El pago de la iguala era algo voluntario pero muy generalizado, y es que ya digo que solucionaba mucho la matanza en casa, ¡quien tenía un marrano tenía un tesoro!, y había que asegurar....
Tal vez os estéis preguntando ¿y esto a que viene ahora?, bueno...aparte de la iguala, y por pura cuestión de Fe, era también normal encomendar la salud del guarro al santo que hoy se celebra: San Antón. Se solía ofrecer una oreja o un pie del cochino, o patatas o centeno al Santo, para que el puerco saliera bueno, y hoy diecisiete de Enero se subastaban esas ofrendas en el portal de arriba de la iglesia, y los donativos iban para San Antón, aunque no me han explicado como se los hacían llegar...
Después de la misa se procedía a la bendición de los animales, sobre todo de los burros, y a continuación los mozos organizaban carreras con ellos, les colgaban el mejor campanillo o la mejor zumba, y recorrían a galope casi todas las calles y había auténticos piques por ver quien era el que más corría. ¡Tendría que ser digno de ver, esos trotes en las calles heladas!, ¿se ”fararían” los burros?...
La afición por las carreras era tal, que cierto mozo que además era de los más veloces, cuando se enteró que su abuelo, le había prestado el burro Martín a un vecino para las faenas del campo, se levantó de madrugada, cogió el asno y le cambió de cuadra para poder correr la carrera de San Antón, y seguro que ganó porque según cuentan las orejas del burro Martín salían siempre por delante en la foto finish... ¡Anda ya...!, ¡esto te lo acabas de inventar!, ¡si no había cámaras....!, ¡ya!, pero...de haberlas habido...
En Madrid como sabréis, ya que casi siempre sale en los telediarios del día, la calle Hortaleza se llena de fauna de lo más inverosímil, a la que se bendice con agua bendita, mientras que a los amos se les entrega un panecillo de composición secreta, que se mantiene tierno bastante tiempo, y que deben conservar en un armario con una moneda hasta el año siguiente, y cambiarla por otra nueva para recibir la bendición del santo, y como curiosidad adicional os diré que en esta parroquia de San Antón, están depositados los restos mortales de otro santo, San Valentín, santo muy celebrado como sabréis en La Vega, sobre todo en pajares, eras, huertos, las tongueras, y el portal de arriba por la noche...pero eso, eso es otra historia...
COPLILLAS POPULARES DE SAN ANTÓN
Por San Antón
la gallina Pon
y si no pon
retorcijón.
San Antón bendito
tiene un guarrito
que ni come ni bebe
y está muy gordito.
COPLILLAS DE PRODUCCIÓN PROPIA
Divino San Antón
haz bien tu curro
bendice a mi burro
“pa” que sea rápido y trotón.
San Antón santo torero
te doy rabo y orejas
bendice a mi gorrino
gallinas vacas, y ovejas.
Dado el éxito de la primera edición de esquí de secano celebrada el pasado mes de septiembre, y en aras de impulsar el sector turístico del pueblo, se está estudiando la creación de una estación de esquí, para disfrutar de este deporte también en invierno.
Para ello se habilitarían pistas en la cerrá de Espinosa y en la cerrá del cura, y se instalarían remontes desde La Fragua a la plaza, siendo la cotanilla la pista negra.
Se acondicionaría a si mismo el teleclub como refugio y tienda donde aprovisionarse del material y equipamiento necesario para esta práctica deportiva: calcetines del Fúcar, gorros de paja forrados de gorotex, esquís, trineos o en su defecto cajas de fruta y plásticos perfectamente homologados.
Desde la organización se pide la colaboración del vecindario para hacer más cómoda e inolvidable la estancia de los potenciales clientes, para ello se han abierto listas de voluntarios, para todo aquel que quiera colaborar con el desarrollo de actividades complementarias, que mejoren la oferta turística tales como: cursillos de ordeño exprés, rutas guiadas para ir a las vacas, o cualquier otra cosa que se le ocurra al personal.
Hoy es San Martín, el patrón del pueblo, aunque yo no recuerdo haber celebrado nunca nada en su honor.
Hoy además es once del once del once, algo que no volverá a pasar hasta dentro de mil años, ¡menuda bobada!.
En cualquier caso como dentro de mil años la abajo firmante estará como poco fosilizada, como mucho totalmente desaparecida, voy a dejar aquí estas letrillas por si ellas logran mantenerse con igual frescura que hoy.
San Martín - Parroquia San Martin Obispo, - La Vega
Hoy es once del once del once
San Martín, Martín, Martín
gruñen los guarros a voces
¡pronto llegará nuestro fin!
Y es que es once del once del once
San Martín, Martín, Martín
da igual que rueguen o invoquen
les va a caer las de Caín,
pues es once del once del once
San Martín, Martín, Martín
en lomos, chorizos jamones
mostraran su “pedigrí”.
Que hoy es once del once del once
San Martín, Martín, Martín
¡pues yo voy a extrañar su “hoze”!
¡ya te vale el retintín…!
No se si conocéis un disco que El Nuevo Mester de Juglaria tiene dedicado a la matanza, y que tiene por título “A ti querido cochino”. En él, no sólo se homenajea a este animalico tan versátil, se hace loa de una tradición que está ya en serio peligro de extinción por estos pueblos, canta las excelencias de todos los productos derivados de esta actividad, y hace mención de las especialidades regionales: botillo, morcón, butifarra, sobrasada, lacón, manteca colorada…
De todas las canciones, “El romance de la matanza”, relata con mucha precisión todos los procesos de la “cachuela” (matanza), y sirve para calibrar el esfuerzo, y para comprender la gran satisfacción que se siente por el resultado final.
Es un disco que cuenta con jotas, romances, coplas, villancico, sevillana, y que termina con un charlestón: “No somos Light”, que me hace mucha gracia, (después del “jartón” a menú “colesteriano”, ¡ja, ja!, ¡era de esperar…!,¡ole por la coherencia!).
Pero como hoy es San Martín (Martín Martín), os dejo este enlace de Goear (no le he encontrado en youtube), para celebrar a nuestro (¿santo?) patrón.
¡Que lo disfrutéis!, y ¡VIVA SAN MARTIN!.
(Del Álbum “A ti querido cochino”)
“La que echan los chacineros, y allá va la despedida, la que echan los chacineros, que no nos falte la carne, de cochino entre los dedos...”
Cuando va finalizando el verano y las tardes se acortan, las tertulias se mueven al ritmo del sol, y las personas mayores son como los girasoles.
Se juntan al amparo de las paredes donde las piedras recalentadas les ofrecen un duro calor, y encadenan conversaciones triviales sobre el pasado, el presente y casi nunca del futuro, modulan silencios, y apuran hasta el último rayo de sol, y se recogen al ocaso, igual que se recoge la vida al final de los tiempos....
Elisa, Arcen, Mariano - La Vega - Agosto 2011
ESTAMPA AL SOL Al sol de la tarde se cobijan del gris del cielo igual que girasoles, ven discurrir días y tiempo, sus palabras prenden conversaciones de paso, en ellas se adivina el fulgor del ocaso. Desmadejan palabras encadenan silencios, al calor de las piedras por las caricias de Helios. Sombreros de paja viseras, les protegen los ojos, ya va haciendo sombras el sol en los rastrojos, y cuando él emprenda la huída detrás de la ermita, del cerro, ellos cerrarán otra jornada a salvo de lo incierto del cielo.