Esta historia la contaron en el bar, alguna noche de esas en que cada uno sale con sus "caunadas", en la que una cosa lleva a otra, porque suele pasar que en estas circunstancias, empiezas hablando de la llegada del hombre a la luna, y acabas aterrizando en cualquier otro satélite.
Está basada en hechos reales, aunque nunca lo he confirmado con los supuestos protagonistas de la historia.
y es algo que perfectamente, seguro que le ha pasado a más de uno...
Imaginaros:
La sabina.
Una noche clara de verano de silencio y luna.
Una pareja enamorada (o no) después de una fiesta.
Un coche con su asiento de atrás...
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| El sabuco de la Sabina - foto de Miguel Hijosa |
En el asiento de atrásuna parejita dormía,
imaginarse la dulzura
de un amanecer en la Sabina.
De pronto el coche se movió
con tremendas sacudidas:
(con el carrito del "helao"
nos han "pillao" y en pelotillas).
Tímidos asomaron las cabezas
para mirar en hurtadillas,
y vieron que era una burra
rascándose las costillas.
Se recompusieron los vestidos
y espantaron al animal,
a casa volvieron divertidos
¿es o no para contar?.
La Sabina es un paraje cercano al casco urbano, que se ve desde la carretera que nos lleva a Barajas y Navarredonda, y donde está ese sabuco en mitad de las tierras, solo, y mudo testigo de lo que por allí acontece o acontecía.