martes, 1 de noviembre de 2011

IN MEMORIAM


El primer cementerio que pisé en mi vida, fue este de La Vega, por entonces estrenaba adolescencia y la muerte hasta entonces era como una prima muy lejana.
Poco tardó sin embargo en convertirse en algo familiar, y no quedó más remedio que tomar conciencia de su existencia, y tratar de admitirla.

Desde entonces a ahora, es duro comprobar como este recinto se ha ido llenando de cruces, como se ha tenido que ampliar, observar que prácticamente una generación entera, está ya bajo tierra, comprobar cuanta gente has conocido y ya no está.


Y me emociono en la tumba en la que están enterradas mis raíces, y visito la de aquellos que en su día iluminaron algún trecho de mi existencia.
Y no rezo plegarias porque no sé, pero les susurro que les echo de menos, y que el olvido sigue perdiendo la batalla cuando se enfrenta a su recuerdo.




Hay un campo de sueño
que de frente observa,
el devenir del pueblo
con ojos de caverna.
Donde el sol mora a sus anchas
donde hiela y vela la luna,
donde la nieve es más blanca
donde no falta la lluvia.
Campo de cruces clavado
como alfiler en las faldas de la sierra,
te miran los paisanos pensando
que ellos alimentarán tu tierra.
Campo de horas muertas
una tras otra van pasando,
montones de olvido y memoria,
campo de tiempo sepultado.

 

TODOS LOS SANTOS: EL CALBOTE

En la festividad de todos los Santos, es costumbre en La Vega hacer el "Calbote".
Antes la celebración consistía en reunirse los amigos en torno a una lumbre baja y asar castañas y tomar vino o licores (aguardiente), y contar historias, y después subir al campanario y doblar por los difuntos.
Me cuentan que desde lo alto de la torre gritaban: "Este doble por tío Taaaaal..." ¡tan, tan, tan, tan!, ¡que en paz descanse...!.
Como allí arriba en Noviembre debe correr bien el fresquito se echaban un traguillo al coleto mientras doblaban, después de unos cuantos dobles y sus correspondientes tragos, sucedía que a veces doblaban por los vivos, de hecho un señor llevó (hasta que se murió), el mote "que en paz descanse", y creo que se lo pusieron por esto.


Hoy los amigos se siguen reuniendo si ponen la intención, y se siguen asando castañas, a las cuales hay que hacer un corte si no quieres que salgan volando junto con los tizones de la lumbre. Y se sigue compartiendo conversaciones en torno al fuego, que siempre tienen su punto de magia, y sales con los dedos tiznados, la cara con coloretes, y si te arrimas mucho con cabras en las piernas, y no se sube al campanario, pero todos tenemos en mente a esos que ya no están entre nosotros, y les hacemos dobles con el corazón.



TRADICIONES DE LOS SANTOS

Por los Santos ten cuidado morena
no te arrimes mucho a la lumbre,
que te saldrán cabras en las piernas
y darás al pastor pesadumbre.
Guárdate de las castañas
que se calbotean sin rajar,
pues salen disparadas
cuan estrella fugaz.
Cuando la tengas entre las manos
la castaña habrás de bailar,
saldrás con los dedos tiznados
¡no se te olvide soplar...!.
Sube entonces al campanario
si tales ardores te dan,
a doblar por los difuntos
pronuncia su nombre, y... ¡Tan!, ¡Tan!


lunes, 24 de octubre de 2011

SONATA DE OTOÑO

La Vega - Octubre 2008 Desde el camino de la Villa

SONATA DE OTOÑO
El fin de semana pasado, ha sido de recogida, preludio de invierno, después de un largo periodo se verán muchas casas cerradas. Como nido de golondrina.

Y no importa que el otoño luzca espléndido, con los árboles mudando el color del pellejo, desnudándose impúdicos para la primavera reestreno.

Y no importa, que las mañanas sean tibias y claras, y las tardes de incendio, ni que la noche derroche la plata, y que flote en el aire olor a manzanas.

Un manto de tristeza y soledad va arropando el valle, clavándose paulatina, opresiva y dolorosamente en el pueblo, como astilla en la carne.

Y si pienso en La Vega, la imagino ahora, plegándose, encerrándose en si misma, como una caracola, y si escuchas..., el silencio,..... es su mar.

viernes, 16 de septiembre de 2011

SEMOS DIFERENTES

Esta coplilla junto con otros cánticos de encierro, la escribí hace unos años, y la pegué a modo de cartelito a la puerta de los corrales, donde se guardan los burros para los encierros ("los San Martines"), duró al menos un día (el grande), luego se lo llevaron y no he vuelto a saber nada.

Hoy empiezan las fiestas en La Vega, y se prolongan hasta el martes, más o menos todo el mundo se deja unos días de sus vacaciones, para disfrutarlas de pleno, este año la novedad es que hay todos los días convite en la plaza (lo mismo acabamos algo saturados...).

Bueno pues allá que va la coplilla:

Con los acordes de la canción de Sabina "Semos diferentes":



Después de acabar de heno
y el centeno cosechado
aviaos todos los praos
de la Joya hasta el Tostado
“pa” luego es tarde
vente “pa” la juerga
me sopló un tío competente
y me empadroné en La Vega
para sus días de fiesta
con mi vaso de aguardiente,
dónde mojo el mantecao,
y vacilo de costao,
con el que m´ha convidao.
Donde los burros
corren encierros
por la mañana
sonando zumbas
con las orejas
muy levantadas,
sin malos rollos
con buen ambiente
y por consiguientes
La Vega es lo que mola
“SEMOS DIFERENTES”
De la Cotanilla, hasta el charcón
de la plaza al Gamellón
los burros, La Vega y yo
“SEMOS DIFERENTES”
lolailo lailo, lolailo, la
lolailo, loailo, la
lo digo como lo canto
y tal y tal....
¡Vámonoooss!...

  

domingo, 11 de septiembre de 2011

MARINA DE TIERRA ADENTRO

En la cerrá del barrio abajo 23/08/2011
Si te tumbas en la hierba boca arriba con los ojos cerrados y escuchas.....
si luego los abres y ves.....

MARINA DE TIERRA ADENTRO
Tienen rumor de mares
los chopos en su danza al viento
y son barquitos las nubes
surcando a vela blanca los cielos.

(Dado en la Vega a 11/08/11)

viernes, 9 de septiembre de 2011

REIVINDICANDO LO SIMPLE


REIVINDICANDO LO SIMPLE:
Las gateras existen, porque los gatos no tienen bolsillos para guardar las llaves.

(A ver si aprendemos....)

lunes, 11 de julio de 2011

AL COLUMPIO DE SOGA DE LA CASA DE LA HERGUI

Cuando era pequeña e iba de fiesta a la Herguijuela, y nos quedábamos en la casa vieja de mis abuelos, una cosa de lo que más me gustaba, era subirme a un columpio de soga que había a la puerta… aunque áspero, y con muy poco recorrido  a mi fascinaba, primero porque no se parecía en nada a los de Madrid, y segundo porque era mío...



Anudado en una viga
más vieja que el abuelo,
cuelga su cuerpo de soga
a pocos centímetros del suelo,
a sus potentes brazos
la niña firme se agarra,
se acomoda en su regazo,
mullido con una manta.
Y al infantil y leve impulso,
él la hace volar
en su corto recorrido,
hacia delante, hacía atrás,
sus articulaciones tensas
crujen a coro con la viga,
la niña al vuelo sus trenzas
le jalea con su risa.
Vuelo sin motor
corazón al balanceo,
y el cielo tan cercano
desde el columpio del abuelo.