miércoles, 10 de junio de 2026

LA PENITENCIA ¿DE QUIÉN?

 
En estos días con la visita del Papa Leon XIV a nuestro pais, las calles de las ciudades visitadas se han llenado de fieles y peregrinos, la Fe mueve montañas, estas también de gente devota.

Cada cual tiene sus preferencias en los asuntos de devoción, y también es observador del estilo y los detalles de aquel que imparte las liturgias.

En el pueblo vivió una mujer muy devota, que se enfadó con el cura párroco de aquel entonces, porque este retiró y guardó en algún fondo de la sacristía, un cuadro de la Virgen del Perpetuo Socorro.

Por cumplir con Dios, todos los domingos aparejaba el burro, y se iba a escuchar misa a Navacepedilla de Corneja, por aquel entonces la comunicación con ese pueblo, era por un camino de tierra, piedra y herradura, (el puerto Chia no se pavimentó hasta bien entrados los años 80), desconozco si la carretera se trazó sobre el viejo camino, y si la buena mujer y el burrillo, descansaron en la fuente de los ladrones, o bajo la peña el cuervo, el caso es que todos los domingos repetia la operación, viaje de ida y vuelta, y a saber la climatología como andaría. 


Vista del Puerto Chía - Vuelta ciclista a España - Septiembre 2019

Alto del Puerto Chía 

Al respecto de estos sacrificios dominicales, el marido de esta señora, que tenía según cuentan no poca retranca, afirmaba lo siguiente:

Una mujer en castigo
al párroco de la Vega,
se iba a escuchar el sermón,
a Navacepedilla de Corneja.

Aparejaba el burro y subía
creyendo hacer penitencia,
y de paso fastidiar al cura,
yéndose a la competencia.

"Nus ha jodiu", le decía el marido,
el burro es el que hace penitencia,
todos los domingos martirio,
subiéndote el Chia a cuestas.


Y tenía más razón que un Santo, ¿que no?, ese burro a los altares ¡ya!. 

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