viernes, 11 de noviembre de 2016

CONVERSACIONES SOBRE EL TIEMPO



Esta es una anécdota sobradamente conocida por muchos y que forma parte del Fabulario Vegato, los protagonistas un lugareño (tío R.) y la maestra de por aquel entonces del pueblo.





Ambos, se encontraron un día, una mañana de antaño, que debía ser parecida a esta que sale en la foto, (no se si climatérica como decía otro buen paisano).

Como ambos (la maestra y tío R.) iban en la misma dirección comenzaron a charlar, y ya se sabe que muchas veces hablar del tiempo es lo más socorrido, un tema común, así que la maestra le dijo al paisano:

.- ¡Ay! ¡Tío R.!, ¡vaya mañana que hace!, ¿eh?, ¡hace una aire que parte el cutis!.

A lo que el hombre le contestó en "Vegato-paladíno":

.- Lo que hace es un ventolón que zumba los cojones.

(Fin de la conversación)

jueves, 3 de noviembre de 2016

LAS ANTORCHAS DEL OTOÑO


Chopos en Calle Mariana - 30 de octubre de 2016 - 

El otoño junto con la primavera son las estaciones más cromáticas del año, una colorea el ocaso la otra la vida incipiente.

Es un placer en cualquiera de ellas bajarse del tren de la rutina y recrearse en los matices de una y otra, que nos invitan al recogimiento y melancolía una, a la pugna exultante por la vida otra.  

A mi siempre el otoño me ha parecido una gran hoguera, un tiempo de purificación, donde los árboles incendiados me recuerdan a las antorchas.

El otoño es una hoguera
los chopos antorchas
que el ocaso incendia,
la nostalgia es una pira
donde arden las amapolas,
muertas en primavera.

Crepitan los recuerdos
como lumbre baja
de leños viejos,
pavesas y ceniza
tapizan el camino,
que al invierno lleva.

(La Vega 30 de octubre de 2016)

La iglesia desde el estanque contra incendios -31 de octubre de 2016

Los chopos de Escobilla a Isla y Prado Molino - 30 de octubre de 2016

Inmediaciones calle Hortaleza - 30 de octubre de 2016





viernes, 28 de octubre de 2016

EL FANTASMA DE ZONTESO


Ya que estamos en puertas del fin de semana de todos los santos, terrorífico según la horrorosa moda (según mi opinión) importada del mundo anglosajón de Haloween, voy a contar una historia de fantasmas.




No sé si hace mucho que no vais caminando hacía Navadijos, o hacía el cerro de las lanchas (recomiendo la visita a este cerro), ¡bien!, si os decidís, habéis de saber que la calleja de Zonteso, por la que hay que atravesar está imposible de zarzas, siendo muy difícil su tránsito, esto sin duda es culpa del progreso, pues habiendo coches ya no hay necesidad de mantener los caminos que antes bien pisoteados por gentes, carros y yuntas, estaban al día claros y diáfanos. También porque como no se siembran las tierras, al quedar perdidas, nadie acude a ellas.

Esto pasa con muchas callejas, y muchos caminos del pueblo, ¡quien sabe si no pasará con el pueblo al final, que sea engullido por la espesura!.

¿Del progreso o no?, pues en Zonteso además se da la circunstancia, que está embrujada, pues dicen que hay un fantasma que vaga por la zona, y que es el miedo y el pavor, lo que paraliza e impide que se vaya a desbrozar la calleja de Zonteso.

¿Hay algún cazafatasmas por ahí?

De Navadijos a La Vega
por la calleja de Zonteso,
vaga un alma en pena
flaca de carnes y huesos

Y anda la calleja
desde sus apariciones,
llenita de maleza
soltando maldiciones.

Pues no existe el osado
que ni armado con azadas,
vaya a quitarle el enredo
habiendo allí fantasmas.

Y así el fantasma de Zonteso,
(que nadie ha visto por cierto),
pasea el sudario bien tieso
campando por sus respetos.

y las noches de luna llena
se transforma en hombre lobo,
una manera como otra cualquiera
de pasar el rato haciendo el bobo.

Y es que el fantasma se aburre
porque no tiene a quien asustar,
piensa si en un parque de atracciones
le querrían contratar…

Yo le diría al fantasma:
¡cámbiese de lugar!,
múdese a  la calleja las brujas
escóndase en algún pajar.

Y en esas noches oscuras,
de las cerradas de verdad,
haga sonar sus cadenas
haga a la gente temblar.

Más tenga prudencia el fantasma
en esto de asustar,
que La Vega es mucha Vega
pa dejarse acojonar.

No sea que acabe pa trapos
su sudario de asustón,
no sea que acabe en algún cepo
como raposo o ratón.

Que a los fantasmas en La Vega
les cazamos al vuelo,
haga lo que le convenga
no se llame después a duelo.

¡Buen fin de semana de Todos los Santos para todos y todas!

jueves, 29 de septiembre de 2016

COMO LOS HACES EN LA ERA


Una de las cosas que más me gusta y divierte en el pueblo, es cuando algunos tiran terminología agropecuaria, o de las cosas de su día a día para explicar, o describir ciertas situaciones, imágenes, personas. Y suele suceder que en muchas ocasiones, ellos en esas conversaciones se partan de risa, y los demás a veces pillamos onda o intuimos, pero las más, si no nos lo explican, nos quedamos a dos velas.

Sucedió una vez que cierto caballero, llevó a su padre por primera vez a la playa, naturalmente el señor, debió alucinar no sólo de ver el mar, que a nadie deja indiferente la primera vez que lo contempla, sobre todo si es de tierra muy adentro, si no por ver a tanta gente tirada por la playa, para remate, empezó la moda de hacer top-less, (tazones arriba o abajo), con lo que el buen hombre se quedaba todo fijo (como los baldosines), teniendo que tirar el hijo con apuro de él.

Cuando volvió a La Vega, lo contaba así:

"Lo teníais que ver: allí estaban tirados en la arena, unos para un lado, y otro para otro, estaban, como los haces en la era".

Haces - La Vega Agosto 2.006
Y es que no hay nada mejor que recurrir a una imagen sobradamente conocida por la mayoría para explicar lo que algunos no han visto nunca, ni se sabe si lo llegarán a ver.

viernes, 9 de septiembre de 2016

VELAHÍ


Velahí es una expresión en peligro de extinción en La Vega, restringido casi en su totalidad a los habitantes fijos del pueblo, y sobre todo a los de mayor edad, es cada vez más raro escucharla en cualquier conversación.

Es probable, que sin el contexto adecuado, bastante gente no sepa de lo que estoy escribiendo, ni entienda el significado de dicho término.

Según la RAE, es una interjección que se usa para dar por cierto o asegurar lo que se dice, a veces con resignación o indiferencia. ¡Vamos!, como decir ¡pues ya ves!, ¡es lo que tiene esto!, ¡es lo que hay!, ¡pues si!, ¡a ver...!.

Pongamos algún botón de muestra:

“Como anda todos los días tras el agua, buscándola entre gallos y medianoches, velahí que tenga ese aseo de manzanas en el huerto”.

Manzano casa del médico -agosto 2016

“Se soltó la manea, y velahí que tuve que ir a buscar al burro a “trambashoyas”

Burro cargado- Fiesta de la trilla septiembre 2012

“Velahí, lo que le pasó al gato de tío Jacinto que se enseñó a comer los huevos de las gallinas…”.

Gatito a la puerta de Tío Santiago - Diciembre 2007

Pero también se usa para localizar algo que está a la vista, una especie de refrito de velo ahí, ¡ahí está!, que en ocasiones se conjuga con género femenino o masculino.

Por ejemplo y para que se entienda:

“¿Donde tienes el botijo, que vengo de limpiar la era, y tengo el tamo metido hasta el tuétano?, velahí-lo tienes, a la sombra debajo del carro.”

Botijo y aperos -  segadores y lavanderas Fiesta de la peña agosto 2.008
“Déjame la tajuela, que me voy a lavar las tripas del guarro al río, ¿dónde la guardas?, velahí-la debajo el escalerón, con el barreño de zinc, cógete un almohadón, no se te desuellen las rodillas”.

Tajuela - año 2.006
Saboread pues, cuando en una conversación espontánea, lejos de gracietas o frikismos, escuchéis esa voz, y recrearos como se hace con los pequeños placeres, que sólo de vez en cuando nos son concedidos.

viernes, 22 de julio de 2016

GAMUSINO GO

Sin duda ir a gamusinos es una de las experiencias que cualquier niño o adulto puede disfrutar en cualquier pueblo que se precie de ello, pues son tan abundantes y fáciles de coger, que no hay verano, puente o época en que los del lugar animen a los noveles y foráneos, a emprender la fascinante aventura de su captura.
 
Como cualquiera sabe, para ejecutar con virtuosa pulcritud dicha actividad, es necesario cumplir una serie de normas:
 
1 - Si se es novato en estas lides, es necesario ir con un guía veterano que te indicará el lugar adecuado donde encontrarles, de modo contrario será del todo imposible su captura.
 
2- Debes llevar un saco fuerte y de envergadura.
 
3 - Debes ir con un changarro que harás sonar con la intensidad que se te indique, pues la música tiene sobre ellos un efecto relajante e hipnótico que facilitará su captura.
 
4 - Aunque sea de noche, debes llevar gorra con la visera hacía atrás como cuando se va a ranas, pues así se piensan que en vez de ir hacia ellos te vas.
 
5 - Deberás dejar que el veterano coja los gamusinos y te los vaya dejando en el saco, tú responsabilidad, (y no poca), será llevarles con cuidado que no entrechoquen mucho.
 
6 -Compartirás tu experiencia abriendo el saco en la mayor compañía posible, a fin de graduarte y obtener la licencia de cazador de gamusinos, y ganar el reconocimiento y ser laureado  como se merece, por la totalidad de la concurrencia.

Ahora que se ha puesto de moda ir a la captura de los Pokemon, me apetece reivindicar el "Gamusino Go".

El Gamusino Go, se juega en compañía nada virtual, te permite recorrer calles y lugares con la vista (nada de llevar una pantalla de móvil delante de las narices), y no necesita configuraciones raras, requerimientos tecnológicos, ni conexión a internet.

 
GAMUSINO GO
Si vienes de verano a la Vega
tráete una gorra y un saco fino,
olvídate de los pokemon de Sega
y sal a cazar gamusinos.
 
No te olvides changarro y linterna
y ponerte la gorra hacia atrás,
para que piensen como las ranas
que en vez de venir, te vas.
 
Como se cogen de noche
fíate de quien te lleva y guía,
deja que la aventura te emborrache
saldrás triunfante en la cacería.
 
Carga siempre con el saco
y ábrelo ante la concurrencia,
¡te coronarás! y afirmo y destaco:
¡se desatará la algarabía!.
 
Y así laureado,
(estaba en tu sino…)
renegaras de la Nintendo,
¡donde estén los gamusinos…!.
 
Madrid 22 de julio de 2016
 
Sacado de la red @HermanosPelaez
Este verano se abre la veda, apagad los móviles por favor.

lunes, 4 de julio de 2016

EN LA TARDE AZUL DEL AGUA

Río Alberche a su paso por el puente Herrán - 2 de julio de 2016 
 
De los molinos que existen en el pueblo a la orilla del río, dos se conservan en perfecto estado aunque en total desuso, son los que están en un tramo más alto que este del río, en la zona conocida precisamente como "Los molinos". Ahora los dueños son otros, pero entre nosotros y los más mayores del lugar, se conocían y conocen como el molino de tío Julián, y el de Tío Pío y Tía Jerónima.
 
El tercer molino, (el de Tía Generosa), está a la altura del puente Herrán (Jerrán con hache aspirada), y a diferencia de los otros, empieza a acusar la huella de un tiempo, que parece pasa inexorable para todos menos para el río, que a saber desde cuanto tiempo anda correteando juvenil por estos pagos, cantando con voz multicolor según las horas del día. 
 

Molino de Tía Generosa 2 de julio de 2016
 
EN LA TARDE AZUL DEL AGUA
Se desmorona el molino
mientras corre a sus pies el río,
la molienda del tiempo
vuelve en harina su destino.
 
Y en la desmemoria de la espiga,
de la maquila y el campesino,
se va arrumbando el molino
en la tarde azul del agua.
 
(La Vega 2-3 julio 2016)
 

 
Rio Alberche San Martín de la Vega del Alberche 02/07/16