lunes, 18 de mayo de 2015

SAN ISIDRO Y LA METEREOLOGIA

El San Isidro Vegato
 
 
Conocida es esa rogativa, que se entona cada quince de mayo festividad de San Isidro, cuando en las localidades que lo celebran sacan al santo en procesión:
 
"San Isidro Labrador, quita el agua y pon el sol".
 
o su contraria:
 
"San Isidro Labrador pon el agua y quita el sol"
 
Porque el hombre, ya se sabe hace rogativas en función de las necesidades del momento.
 
¡Y claro!, me imagino que el santo se volverá un poco loco y no sabrá a que atenerse, y las más veces, no hará ni caso.
 
Este año en La Vega, la segunda rogativa es por la que claman los más de la zona, ya que está el campo sediento, siegas el jardín y por debajo descubres que está todo seco, la escoba está muy poco florecida o pasada del todo, hay que subir muy a lo alto para ver algo de frescura.
 
 
Gredos y el puerto Chía (Vertiente de Navacepedilla) - 17/05/15
 

 La Vega muy a lo lejos -17/05/15
 
Así que con tales perspectivas sacaron a San Isidro en procesión, y le llevaron hasta la fuente Espinosa, (antes la procesión se prolongaba hasta el callejón, y también hasta el lugar donde estaba el garaje del coche de línea, que por algo se sembraban las hojas), y tal vez sea por eso, porque el paseo es muy corto ya, o que ya no se siembra nada, o que siempre se junta más gente en el convite placero, que en la iglesia y procesión, el caso es que el cielo no parece que tenga ganas de llorar, y eso me recuerda a esa anécdota que he oído a distintas personas, de lo que dijo un cura en cierto pueblo, al que le pidieron sacar el santo en procesión para pedir la lluvia, y el cura dijo: "si queréis le sacamos pero mirad que el tiempo está poco "lloveor"...
 
¡Pues si no tenía fe el cura...!
 
 
 Fotos del convite placero 15/05/15 
 
 
 
Este año como San Isidro fue viernes, hubo algo más de concurrencia que en ediciones anteriores, y por la plaza corrió el vino y el pan con carne a la brasa (¡como se lo curró Juan Ma!), y si no la lluvia, a San Isidro debemos agradecerle momentos como estos, ¡y por ellos rogaremos también!.

miércoles, 6 de mayo de 2015

TABLÓN DE ANUNCIOS: PRÓXIMO EVENTO: II RUTA CARRETERA PUEBLOS DE GREDOS

 
 

 
Una estupenda iniciativa, para todos aquellos que quieran hacer una ruta diferente, bordeando nuestro pueblos, caminando a pasito de yunta, lento y firme, oyendo el crujir de las ruedas y tablas, recorriendo viejos caminos, antaño mejor trazados que ahora.
 
Una ocasión de las cada vez más escasas de ver carros circulando, en un entorno que en mayo con la escoba florida es todo un espectáculo.
 
¡El que vaya que me lo cuente, porque yo me voy a quedar con las ganas...!
 

jueves, 30 de abril de 2015

LA TABLA EN EL NAUFRAGIO

Los chopos del Charcón - Marzo de 2.007

Yo diría que los chopos bien pueden ser un símbolo del pueblo, que puestos a diseñar alguna suerte de escudo se deberían incluir como algo emblemático.
 
¿Os habéis fijado?, casi todos son enormes, altos, soberbios en su maderamen humilde, ¿y desde cuando están ahí?, yo voy camino del medio siglo, y desde que tengo uso de razón, les he visto ahí vistiéndose y desvistiéndose al ritmo de las estaciones, cantando su sinfonía al aire, meciendo y cobijando nidos, testigos mudos e impenetrables de todos los tiempos del pueblo.
 
Y muchos permanecerán cuando nosotros ya hayamos partido al viaje sin retorno, porque los chopos, como muchos árboles, tienen un cierto aire de eternidad, que los mantiene imperturbables, tal vez su secreto sea el de vivir tranquilamente...
 
Y a mí, a veces me consuela saber, que en este mundo tan de paso, tan mudable, tan necesitado de razones, de porqués, tan estereotipado, medido, lleno de marcas registradas, índices de audiencia y seguidores, palabras, sentimientos con derecho de autor, me consuela saber que hay ciertos lugares, ciertas cosas que no cambian mucho o nada, que siempre están ahí sin razón, y me gusta pensar en ellas, y fijar en ellas el pensamiento o la mirada, y son a menudo mi punto de referencia, mi vuelta a la serenidad, la tabla en el naufragio.  

martes, 7 de abril de 2015

EL BANDERÍN DE ABRIL

Aunque en La Vega la primavera siempre viene algo tardía, ya se barrunta su proximidad, y ya despuntan algunos colores, que con un poco de imaginación, conforman el banderín de abril.
 
Entre los cervunos de las alturas aún grises y por verdear, aparecen las mugues rompiendo la grisura, y poniendo el morado de la cuaresma.
 
Mugues (género Crocus) en el portachuelo - La Vega - 4 -Abril 2015
 
 Los gamones bravíos, montaraces, anárquicos, insurrectos, testigos del discurso bronco de los arroyos, valientes audaces pioneros de la primavera, ofrenda en los altares de la iglesia, okupas de los jarrones vacíos de las casas, hasta lo insignificante de su fragancia les adorna. El narciso fugaz que al naufragar, se iguala en vanidad a la rosa.
La franja amarilla del banderín de abril.

 
Gamones de los praillos La Vega 4-abril 2015



Y por último el verde, que va apuntando maneras lentamente en prados y vegazo, y sobre todo, sobre todo, el verde de la pamplina, que bulle en las fuentes desperazadas del invierno.
 
Pampliina - La Vega - 4 de abril- 2015
  
Y ya no cuento la nieve de Gredos, ni el azul del cielo, porque si no el banderín va a salir multicolor, y además al final todas las tonalidades, dependen de los ojos con que se mire. 
 

lunes, 6 de abril de 2015

LA PROCESIÓN DEL ENCUENTRO - DOMINGO DE RESURRECCIÓN


Aunque yo no la he conocido, en el pueblo, el domingo de resurrección, se celebraba la procesión del encuentro.
 
En esta procesión, las mujeres sacaban en andas a la Virgen, y los hombres al Cristo resucitado, salían en dirección contraria unos hacía la derecha, otros hacia la izquierda, y daban la vuelta a la iglesia hasta encontrase de frente ambas imágenes.
 
 
Imagen de la Virgen que procesionaba

 
A la izquierda imagen del resucitado
 
La Virgen al inicio de la procesión, llevaba un manto negro, que luego recogían, quedando la imagen con el manto de debajo, de color y adornos.
 
Entonces se cantaba la siguiente coplilla, que recuerda mi madre, y que dice solía entonar con muy buena voz, y muy bien cantada. Tía Evarista (madre de Luciano, Tío Arturo y demás...).
 
La copla era la que sigue:
 
¡Oh que mañana de Pascua!
¡que hasta el sol ha madrugado!,
y los pajaritos cantan:
¡que Cristo ha resucitado!.
 
Sacristán y monaguillos
¡abrid las puertas!,¡abrid!,
que la Virgen de la Piedad
al campo quiere salir.
 
Fórmese la procesión,
sigamos hacia delante,
los hombres vayan con Dios,
las mujeres con su madre.
 
Por allí viene Jesús,
por allí viene su madre,
hágase la gente a un lado
que desean saludarse,
que no se han vuelto a ver juntos
desde el viernes por la tarde.
 
¡Quitad el manto a María!,
¡quitad! el manto a Dolores,
le quitan el manto negro
le dejan en el de flores.
 
En el portal de esta iglesia,
hay un árbol que sin flor,
las ramas llegan al cielo
y las hojas al señor.
 
En el portal de esta iglesia
hay un árbol singular,
las ramas llegan al cielo,
y las hojas al altar.


 

martes, 10 de marzo de 2015

LA GALLINA DE TÍA FELIPITA O EL ROMANCE DE LA GALLINA Y LOS PASTORES



Las gallinas de Quico se van a acostar- Agosto 2.008
 
Esta es la historia de un delito, del cual ha pasado tanto tiempo que ya ha prescrito.
 
Realmente en el pueblo, esto nunca se ha visto como algo delictivo (en la época del Lute habrían ido a la mazmorra), aunque si que ha sido siempre de toda la vida de Dios, una auténtica faena.
 
El título ya delata, o bien dicho ya desata el imaginario, e incluso el menos avispado, puede intuir de que va el tema, y cual va a ser el desenlace...
 
El caso es que mi abuelo Segundo, (Tío Chapatales), y su colega de farra Mariano, (Tío Natillas o el correo, porque en el pueblo nunca se dijo cartero sino correo), apresaron una gallina despistada, cuya propietaria era Tía Felipita, el resto: ¡blanco y en botella!, la retorcieron el pescuezo, la desplumaron, la echaron un puñado de sal y se la asaron en el paraje conocido como "Escobajenares".
 
La mala fortuna (por la gallina lo digo), es que acertara a pasar por allí, en donde uno de ellos estaba agachado haciendo de vientre, a picar lo que soltaba, pues es sobradamente conocido, los pocos escrúpulos gastronómicos que tienen estos bichos, les importa nada y menos, picar sobre la mierda, gargajos y demás "especialidades ", y así que el pastorcico la vio (si es que casi me pica el trasero, afirmaba rotundo), la pegó un porrazo, y salió donde su compañero a como he dicho arriba, darse un festín.

 
 
Como cualquiera, Tía Felipita en seguida echó en falta una de sus gallinas, porque la verdad todos las tienen contadas, saben las que hay, las que ponen más huevos, las más viejas, las que tienen la maleta, las cluecas, las que pierden el huevo, las que pican los huevos, en fin, lo saben todo sobre sus gallinas, son como un CNI aviario.
 
 
Julia atendiendo a sus gallinas septiembre de 2.013
 
  
Y ahí estaba Tía Felipita buscando por los lugares de pastoría de sus aves, dándole la vuelta al gallinero, y ni por esas, interrogó a los vecinos por si hubieran visto a la díscola, y cuando pregunto a mi abuelo y Tío Mariano y le negaron la mayor, la dio por perdida... (¡y bien perdida que estaba ya!).

Ya apenas quedan gallinas en el pueblo, antes se las veía por cualquier calle picoteando y escarbando con mucho garbo, ahora la gente que las tiene, las tiene a buen recaudo, y no sufren asaltos humanos, sólo si acaso el ataque de alguna alimaña (zorras, perros...).

LA GALLINA DE TIA FELIPITA O EL ROMANCE DE LA GALLINA Y LOS PASTORES

Las gallinas en la Vega
son aves aventureras
que salen del gallinero,
y se patean todo el pueblo.

Salen pronto por la mañana
escarban, pican renuevos,
y a su hora vuelven a casa
cacareando a poner el huevo.

Tía Felipita tenía una,
hermosa, buena, zaratana,
que del gallo se zafaba
e iba a donde le daba la gana.

En una de esas andanzas
entró en un corral o huerto,
dónde andaba un pastor en cuclillas,
apretando con esfuerzo...

Esa gallina que vio
el buen chorizo que salía,
fue hacia los cuartos traseros
dicen que se relamía....

El pastor que se percató
de la presencia golosa,
le pegó un garrotazo
y se la guardó en la bolsa.

Con su compañero de cuitas
preparó el guiso a fuego,
en Escobajenares entre ovejas
la pelaron, asaron y se la comieron.

¿Dónde estará mi gallina?
preguntaba Felipita,
me falta la zaratana,
de todas..., la que más ponía.

Los pastores que le oían
de su pena padecer
frotándose la barriga le decían:
Felipa tu gallina, ¡¡no la hemos vuelto a ver....!!.

 
 
 
 

 

jueves, 5 de marzo de 2015

¿QUIEN FUE CAGARREMIENDOS?



En este libro publicado en 1.956, por el Nobel D. Camilo José Cela, y que trata de un vagabundo que recorre parte de la geografía de Castilla (entonces la vieja), aparece lo que sigue, de cuando dicho vagabundo arribó a los contornos de nuestro pueblo, y que copio textualmente:
 
"Al vagabundo, con sus cavilaciones, le sorprende la noche en el solitario puerto de Chía: la Serrota, al norte; Gredos, al sur; el valle Amblés, a levante, y, a poniente (y calculado su punto cardinal a ojo, como siempre), el valle de Corneja, y adivinada y señora, Piedrahita.
 
El vagabundo, huyendo del relente, se bajó a dormir a San Martín de la Vega, que guarda el nacimiento del río Alberche.

En San Martín el vagabundo preguntó por su buen amigo Gregorio Lozano, alias Cagarremiendos, y supo, con gran pena de su corazón, que había muerto.

_¿Y cómo fue?

_¡Pues mire ... !

El vagabundo, después de mucho inquirir, averiguó que el pobre Gregorio se había ido para el otro barrio, dos o tres semanas atrás, y pasando el puerto de Chía, del verrojazo que le metió un jabalí furioso. ¡Vaya por Dios! "
 
Yo he preguntado a alguna persona que por la fecha (el libro es de 1956 como señalo arriba), tal vez le sonara el suceso, o conociera al pobre Gregorio, sin embargo no he tenido éxito alguno.
 
Me quedaré con la duda de saber si tal persona existió en La Vega o fue fábula del insigne escritor.