lunes, 28 de noviembre de 2016

EL DÍA EN QUE AL PUEBLO LE CAMBIARON EL NOMBRE



En una entrada de este blog titulada "A tu vega siempre a la veguita tuya" de fecha 2 de julio de 2012, ya hice referencia a este asunto del cambio de nombre del pueblo.

Si vuelvo a ello es porque este año, se han cumplido cien años de este hecho.

Fue en el año 1916, cuando debido a la repetición en el nombre de 1.020 municipios de los 9.266 ayuntamientos que había en España, cuando se decidió cambiar el de algunos.

Dichos cambios fueron realizados por la Real Sociedad Geográfica, procurando que dicha modificación afectara al menor número de poblaciones posible, respetando las localidades de mayor entidad administrativa y mayor número de habitantes.

Así mismo, el nuevo nombre se eligió teniendo en cuenta variables como: la tradición y el uso, antecedentes históricos, circunstancias del terreno como: corrientes de agua, montañas, comarcas, a los ayuntamientos con dos nombres se le suprimía uno, y a los que tuvieran en su denominación "junto a" se les sustituiría por un "de".

Pongo enlace de página web con esta información: (Copiarlo en el navegador para poder consultarlo o pinchad abajo)

https://www.fomento.gob.es/NR/rdonlyres/0251E23E-C056-4495-A32C-DE2EE1285406/131707/7_Normalizacion.pdf


Con todo esto, el 2 de julio de 1916, nuestro pueblo pasó de llamarse San Martín de la Vega, a denominarse como San Martín de la Vega del Alberche, siendo pues el Alberche el añadido que nos diferencia de cualquier otro San Martín de la Vega.

A continuación copio el enlace del boletín donde se oficializa el cambio de nombre, publicado en la gaceta de Madrid con el nº 184 de 2 de julio de 1916. (En la página 12 concretamente). (Copiar en el navegador para abrir o pinchad abajo).

https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE/1916/184/A00011-00016.pdf


Pongo a continuación, enlace con la edición de ABC Castilla y León del pasado 2 de julio, donde un articulo hace referencia a este centenario. Pinchad abajo.


Pues nada que lo sepáis, que este año el nombre del pueblo ha cumplido cien años de nada...

¿Algún voluntario-a para soplar las velas?

jueves, 24 de noviembre de 2016

LA HERGUI EN ER MUNDO




La música tiene ese poder evocador, que te traslada con las primeras notas, en una suerte de viaje astral, a un lugar, a una situación, a un recuerdo más o menos dulce o amargo de la vida.

Todos tenemos canciones, melodías así, que te devuelven un gesto, una palabra, una persona, un paisaje, una sensación.

De modo irremediable, en cuanto oigo los primeros compases del pasodoble “En er mundo”, mi mente se da a la fuga, y me veo en una plaza de pueblo en fiesta, en un mediodía luminoso de calor, girando entre otras parejas, con mi abuelo asiéndome de la muñeca bailando, y vislumbrando entre su sonrisa  y el ala de su sombrero, el perfil azul e inconfundible de Gredos en el horizonte de la calle de la alegría, (¡no podía tener otro nombre mejor!).

Viaje en el tiempo y espacio:

Del primer compás al último.

Del presente al pasado.

De lo tangible a la evocación.

De lo grande a lo pequeño.

Del universo a la raíz.

Del infinito al origen.


De En er mundo a la Herguijuela. 









Fotos hechas del 31 de julio al 2 de agosto de 2016.

viernes, 11 de noviembre de 2016

CONVERSACIONES SOBRE EL TIEMPO



Esta es una anécdota sobradamente conocida por muchos y que forma parte del Fabulario Vegato, los protagonistas un lugareño (tío R.) y la maestra de por aquel entonces del pueblo.





Ambos, se encontraron un día, una mañana de antaño, que debía ser parecida a esta que sale en la foto, (no se si climatérica como decía otro buen paisano).

Como ambos (la maestra y tío R.) iban en la misma dirección comenzaron a charlar, y ya se sabe que muchas veces hablar del tiempo es lo más socorrido, un tema común, así que la maestra le dijo al paisano:

.- ¡Ay! ¡Tío R.!, ¡vaya mañana que hace!, ¿eh?, ¡hace una aire que parte el cutis!.

A lo que el hombre le contestó en "Vegato-paladíno":

.- Lo que hace es un ventolón que zumba los cojones.

(Fin de la conversación)

jueves, 3 de noviembre de 2016

LAS ANTORCHAS DEL OTOÑO


Chopos en Calle Mariana - 30 de octubre de 2016 - 

El otoño junto con la primavera son las estaciones más cromáticas del año, una colorea el ocaso la otra la vida incipiente.

Es un placer en cualquiera de ellas bajarse del tren de la rutina y recrearse en los matices de una y otra, que nos invitan al recogimiento y melancolía una, a la pugna exultante por la vida otra.  

A mi siempre el otoño me ha parecido una gran hoguera, un tiempo de purificación, donde los árboles incendiados me recuerdan a las antorchas.

El otoño es una hoguera
los chopos antorchas
que el ocaso incendia,
la nostalgia es una pira
donde arden las amapolas,
muertas en primavera.

Crepitan los recuerdos
como lumbre baja
de leños viejos,
pavesas y ceniza
tapizan el camino,
que al invierno lleva.

(La Vega 30 de octubre de 2016)

La iglesia desde el estanque contra incendios -31 de octubre de 2016

Los chopos de Escobilla a Isla y Prado Molino - 30 de octubre de 2016

Inmediaciones calle Hortaleza - 30 de octubre de 2016





viernes, 28 de octubre de 2016

EL FANTASMA DE ZONTESO


Ya que estamos en puertas del fin de semana de todos los santos, terrorífico según la horrorosa moda (según mi opinión) importada del mundo anglosajón de Haloween, voy a contar una historia de fantasmas.




No sé si hace mucho que no vais caminando hacía Navadijos, o hacía el cerro de las lanchas (recomiendo la visita a este cerro), ¡bien!, si os decidís, habéis de saber que la calleja de Zonteso, por la que hay que atravesar está imposible de zarzas, siendo muy difícil su tránsito, esto sin duda es culpa del progreso, pues habiendo coches ya no hay necesidad de mantener los caminos que antes bien pisoteados por gentes, carros y yuntas, estaban al día claros y diáfanos. También porque como no se siembran las tierras, al quedar perdidas, nadie acude a ellas.

Esto pasa con muchas callejas, y muchos caminos del pueblo, ¡quien sabe si no pasará con el pueblo al final, que sea engullido por la espesura!.

¿Del progreso o no?, pues en Zonteso además se da la circunstancia, que está embrujada, pues dicen que hay un fantasma que vaga por la zona, y que es el miedo y el pavor, lo que paraliza e impide que se vaya a desbrozar la calleja de Zonteso.

¿Hay algún cazafatasmas por ahí?

De Navadijos a La Vega
por la calleja de Zonteso,
vaga un alma en pena
flaca de carnes y huesos

Y anda la calleja
desde sus apariciones,
llenita de maleza
soltando maldiciones.

Pues no existe el osado
que ni armado con azadas,
vaya a quitarle el enredo
habiendo allí fantasmas.

Y así el fantasma de Zonteso,
(que nadie ha visto por cierto),
pasea el sudario bien tieso
campando por sus respetos.

y las noches de luna llena
se transforma en hombre lobo,
una manera como otra cualquiera
de pasar el rato haciendo el bobo.

Y es que el fantasma se aburre
porque no tiene a quien asustar,
piensa si en un parque de atracciones
le querrían contratar…

Yo le diría al fantasma:
¡cámbiese de lugar!,
múdese a  la calleja las brujas
escóndase en algún pajar.

Y en esas noches oscuras,
de las cerradas de verdad,
haga sonar sus cadenas
haga a la gente temblar.

Más tenga prudencia el fantasma
en esto de asustar,
que La Vega es mucha Vega
pa dejarse acojonar.

No sea que acabe pa trapos
su sudario de asustón,
no sea que acabe en algún cepo
como raposo o ratón.

Que a los fantasmas en La Vega
les cazamos al vuelo,
haga lo que le convenga
no se llame después a duelo.

¡Buen fin de semana de Todos los Santos para todos y todas!

jueves, 29 de septiembre de 2016

COMO LOS HACES EN LA ERA


Una de las cosas que más me gusta y divierte en el pueblo, es cuando algunos tiran terminología agropecuaria, o de las cosas de su día a día para explicar, o describir ciertas situaciones, imágenes, personas. Y suele suceder que en muchas ocasiones, ellos en esas conversaciones se partan de risa, y los demás a veces pillamos onda o intuimos, pero las más, si no nos lo explican, nos quedamos a dos velas.

Sucedió una vez que cierto caballero, llevó a su padre por primera vez a la playa, naturalmente el señor, debió alucinar no sólo de ver el mar, que a nadie deja indiferente la primera vez que lo contempla, sobre todo si es de tierra muy adentro, si no por ver a tanta gente tirada por la playa, para remate, empezó la moda de hacer top-less, (tazones arriba o abajo), con lo que el buen hombre se quedaba todo fijo (como los baldosines), teniendo que tirar el hijo con apuro de él.

Cuando volvió a La Vega, lo contaba así:

"Lo teníais que ver: allí estaban tirados en la arena, unos para un lado, y otro para otro, estaban, como los haces en la era".

Haces - La Vega Agosto 2.006
Y es que no hay nada mejor que recurrir a una imagen sobradamente conocida por la mayoría para explicar lo que algunos no han visto nunca, ni se sabe si lo llegarán a ver.

viernes, 9 de septiembre de 2016

VELAHÍ


Velahí es una expresión en peligro de extinción en La Vega, restringido casi en su totalidad a los habitantes fijos del pueblo, y sobre todo a los de mayor edad, es cada vez más raro escucharla en cualquier conversación.

Es probable, que sin el contexto adecuado, bastante gente no sepa de lo que estoy escribiendo, ni entienda el significado de dicho término.

Según la RAE, es una interjección que se usa para dar por cierto o asegurar lo que se dice, a veces con resignación o indiferencia. ¡Vamos!, como decir ¡pues ya ves!, ¡es lo que tiene esto!, ¡es lo que hay!, ¡pues si!, ¡a ver...!.

Pongamos algún botón de muestra:

“Como anda todos los días tras el agua, buscándola entre gallos y medianoches, velahí que tenga ese aseo de manzanas en el huerto”.

Manzano casa del médico -agosto 2016

“Se soltó la manea, y velahí que tuve que ir a buscar al burro a “trambashoyas”

Burro cargado- Fiesta de la trilla septiembre 2012

“Velahí, lo que le pasó al gato de tío Jacinto que se enseñó a comer los huevos de las gallinas…”.

Gatito a la puerta de Tío Santiago - Diciembre 2007

Pero también se usa para localizar algo que está a la vista, una especie de refrito de velo ahí, ¡ahí está!, que en ocasiones se conjuga con género femenino o masculino.

Por ejemplo y para que se entienda:

“¿Donde tienes el botijo, que vengo de limpiar la era, y tengo el tamo metido hasta el tuétano?, velahí-lo tienes, a la sombra debajo del carro.”

Botijo y aperos -  segadores y lavanderas Fiesta de la peña agosto 2.008
“Déjame la tajuela, que me voy a lavar las tripas del guarro al río, ¿dónde la guardas?, velahí-la debajo el escalerón, con el barreño de zinc, cógete un almohadón, no se te desuellen las rodillas”.

Tajuela - año 2.006
Saboread pues, cuando en una conversación espontánea, lejos de gracietas o frikismos, escuchéis esa voz, y recrearos como se hace con los pequeños placeres, que sólo de vez en cuando nos son concedidos.