lunes, 15 de febrero de 2016

LOS ULLOS LOBAN

Desde hace más o menos un mes, el asunto del que más se habla en el pueblo, y en la comarca de Gredos norte en general es el de los ataques del lobo (las lobadas), a explotaciones ganaderas.
 
En la Vega, ha habido al menos tres ataques mortales, y otras escaramuzas, donde las reses han quedado malheridas.
 
La semana pasada sin ir más lejos se registró un ataque en La Herguijuela, (dicen los de allí que el lobo incluso pasó por el casco urbano del pueblo), y al día siguiente, el ataque fue en Garganta del Villar, donde, al ternero le dejaron apenas cabeza y pezuñas. Ver la noticia pinchad: aquí
 
Cuentan que en toda Castilla y León, hay unas ciento sesenta y nueve-ciento setenta manadas de lobo, y cada manada, está formada por un número entre cinco y nueve individuos, pues es cierto, que los lobos casi siempre actúan en manada, es imposible por ejemplo, que un sólo animal hubiera devorado la ternera de Garganta.
 
Están controlados, gente del pueblo afirma haber visto drones que siguen la pista de esas fieras, de día y de noche. Al sur del Duero, está prohibido abatirlos, sólo las autoridades pueden ordenar la eliminación de algún ejemplar, a la fecha (y no sin polémica), han abatido a dos. pinchad 
 
Como siempre, y desde siempre, el conflicto de intereses está servido, de un lado los ecologistas y la necesaria preservación de la especie del lobo, del otro el de los ganaderos que ven amenazadas sus explotaciones, su medio de vida, trabajo y subsistencia. ¡La convivencia es imposible!.
 
Ignoro si las indemnizaciones que reciben son las justas o no, si el tiempo que tardan en liquidar dichas compensaciones es el adecuado o no, ni si tienen en cuenta el llamado lucro cesante, después de hablar con ellos, con los ganaderos, creo que ni aun siendo justas les merece la pena dicho arreglo, ni les compense porque ellos viven de sus vacas,y para sus vacas, las conocen, las cuidan con mucho esmero, y esta situación les tiene desbordados y sin dormir, acuden cada mañana en vilo a ver si su ganado está bien. No crían vacas para los lobos indican.
 
Está por ver en que acaba todo esto.
 
- "Los ullos loban",
-  ¡No!,
- "Es la ladra de Juan que perra".
 
 
Foto sacada de la red
 
 
 
 
 
 

viernes, 12 de febrero de 2016

ECUACIÓN FORMULADA SOBRE LA PERTINAZ SOLTERÍA

A dos días de San Valentín, santo casamentero donde les haya, me he decidido a formular una ecuación sobre la situación sentimental de los mozos del pueblo.
 
He de decir, que tras considerar una multitud de variables, he llegado a la conclusión de que dicha ecuación no tiene solución.
 
Partiendo de la siguiente hipótesis o premisa:
 
"El número de solteros en La Vega es directamente proporcional al número de tejos no arrojados".
 
O dicho de otra manera:
"El número de tejos sin tirar, es directamente proporcional al número de solteros e inversamente proporcional a la probabilidad de arrimes".
 

Conclusión:
 
Si sumamos el número de tejos no arrojados, teniendo en cuenta que las ganas de compromiso andan con signo negativo, y que la proporción de siete y una coja no altera el producto, la expresión resultante indica que la probabilidad de arrimes, visitas al pajar, revolcones en la era, noviazgos, bodas o uniones de hecho, tiende peligrosamente a cero, y es directamente proporcional al número de solteros.
- T = + S = - B
 
+T = - S = + B
 
(Donde: T = Tejos, S = Solteros, B = Besos, Bodas) 
 
CUANDO SOBRAN TEJOS, ¡CHUNGO....! = ECUACIÓN SIN SOLUCIÓN
 
 
 
Y esto tendría gracia de no ser por que un pueblo donde no se fundan nuevas familias, tiende también y por desgracia a su desaparición.
 
¡Anda!, encended unas velitas el domingo a San Valentín, y otras pocas a San Judas Tadeo el patrón de los imposibles y situaciones desesperadas.
 

jueves, 28 de enero de 2016

REMEDIOS CASEROS PARA EL TRÁNSITO, VERSUS TÍA JUANILLA

Mi abuelo chapa, tenía una hermana cinco años menor que él, se llamaba Juana, pero era tan pequeñina y menuda, que siempre la llamaban Juanina, o Juanilla.
 
Cuando mi abuelo iba a Extremadura o a cualquier parte siempre le traía algo de recuerdo, un collar de cuentas de colores, un pañuelo...
 
Foto hecha en Madrid - Marzo 2005
Siempre se llevaron muy bien, aunque de chicos algo se rabiaran o compitieran ¡que se yo!...¡por una cazuela de poleas...!, como se quedaron huérfanos de madre muy jovencitos, mi abuelo la ayudaba en algunas tareas domésticas, como por ejemplo lavar las sábanas en el río, pues como era más forzudo que su hermana, estrujaba y sacudía las sábanas con más brío para escurrirlas y frotarlas bien, me hubiera gustado ver esa escena de mi abuelo comadreando con el resto de las doñas a la orilla del río ¡que pájaro me estaba hecho!, contaba tía Juanilla (guiñando los ojos picarona), que cuando le veían zarandeando las sábanas, le decían: "se te va a caer...", a lo que él respondía "lo tengo muy bien sujetito...".
 
Hoy era el cumpleaños de tía Juanilla, de vivir, tendría 101 años, su casa del pueblo está en el barrio de las Hermanas, y allí sucedió esta anécdota que a continuación relato.
 
Tenía tía Juanilla un vecino llamado Tío Blas, un señor por entonces mayorcito y viudo, que cierto día acudió angustiado a casa de tía Juanina, explicándole que se sentía fatal, pues a los problemas de hernia, se le juntaba que no podía hacer de vientre, decía el pobre: ¡Ay Juana!, dame algo ¡que yo reviento Juana!, ¡que no puedo cagar!, ¡que reviento Juana!.
 
Es de imaginar el apuro y zozobra de Juanina, y aunque pensara: ¿y yo que quiere que haga?, le propuso que tomara vahos (esto es: que se sentara encima de una bacinilla con agua hirviendo, o que se preparara un "hisopo" (guisopo dicen por ahí), con con un trapo untado en aceite y atado a un palo, y se diera friegas con él en el recto, y que de todos modos ella iba a avisar al boticario.
 
Y ahí va el desenlace:
   
Una mañanita
bien de madrugada,
un vecino fue a
despertar a la Juana:
 
¡Ay Juana, Juana!,
¡me tienes que ayudar!
¡me duele la barriga!
¡no puedo evacuar!.
 
¿y qué querrá que haga?
se preguntaba la Juana,
¡ande!,  ponga una olla,
a cocer con mucho agua,
 
ponga el agua hirviendo
en una bacinilla,
se siente y tome vahos
hora y media de cuclillas.
 
O prepare un “guisopo”
con palo aceite y trapo,
y hurgue con cuidado
en su recto o ano.
 
Al poco se oyó gritar
¡Juana haz una fogata!
¡blanca!, ¡Juana!, ¡que sea blanca!
que ¡por fin!, ¡habemus caca!.
(y el boticario se fue por donde vino)
 
Lo de la fogata es invención mía, pero el resto es verídico, así sucedió y así lo cuento.
 
¡Vaya desde aquí un recuerdo para tía Juanina! 
 

jueves, 21 de enero de 2016

LA GRAN NEVADA DEL 1996

Tal que una noche como la de ayer hace veinte años, (20 de enero), unos cuantos estaban en el bar Alberche celebrando el cumple de cierto vegato, era fin de semana y había ambientillo en el local.
 
Entre cerveza y cerveza (o lo que fuera), de vez en cuando se asomaban a la calle, y entre risas comentaban que cada vez nevaba más fuerte, y lo que eran al principio de la noche cuatro copos, se convirtieron en una nevada que algunos clasificaron como del siglo.
 
Gente hubo que se quedó encerrada en el pueblo sin poder salir por carretera a Madrid, enfermos que hubieron de ser evacuados (Tío Ambrosio, o el chato), mucho ganado atrapado por los campos y tierras, algunos rescatados a tirones y otros que perecieron sin remedio, problemas con el suministro de luz, y propiedades (casas y casillas), que no resistieron el peso de la nieve y se derrumbaron.
 
Ahora a veinte años vista todo parece una aventura, incluso poco después de haber pasado lo peor se sacaron coplillas con retranca (Maxi como trovador no tiene precio...), cantando lo de si la yegua que se murió era de este o de otro, o que bien para los albañiles, que se iban a hinchar a ganar dinero por el arreglo de los "tejaos"..., pero lo cierto es que las pasaron canutas.
 
Pongo a continuación unas fotos que hicimos casi un mes después de la caída de la nieve, para que veáis como fue la cosa:
 
 
Plaza del pueblo febrero 1996
 
Casa de Tía Ceferina y calle a la chorreta febrero 1996
 
Estas otras son de una reseña del ABC de fecha 28/01/1996 (por si queréis buscar el documento en hemeroteca):
 


Y aquí un enlace a una página donde muestra fotos espectaculares del entorno, e ilustran la situación de entonces con más precisión que mis palabras
 
 
Se también que un equipo de televisión, (Tele Madrid creo), se acercó por la zona, y grabaron un reportaje con algunas situaciones e imágenes de La Vega (y otros pueblos), pero no he podido localizarlas, de esas imágenes recuerdo a una señora mayor de Garganta sufriendo por "su casita", a mozos de La Vega (Ramón, César...) tirando de una yegua para sacarla del atolladero de nieve, y a Fidel echando el pregón. (Ese cachito lo pasaron bien...según me han contado).

Hoy lo recuerdan a modo de efeméride en el Diario de Ávila, pinchad: Aquí
 
¡En fin!, ¡veinte años!, ¡y parece que fue ayer!, ¡y menuda diferencia de tiempo!, este año casi ni en los altos se ha visto la nieve. 
 
Ni lo uno ni lo otro, digo yo.  
 

lunes, 28 de diciembre de 2015

I-NO-CEN-TEEE


Las redes sociales nos tienen como párvulos pececillos capturados en su seno, y a poco que cualquiera se descuide, se encontrará desnudo y expuesto ante el mundo mundial, tal es la comidilla y el postureo, tal el afán de salir en las fotos, de relatar y documentar sin pudor la vida diaria de cada uno. Y aunque uno intente reservarse, lo cierto es que por alguna rendija, clarea y se pueden vislumbrar e intuir ciertas intimidades.
 
No nos damos cuenta, (o si, y no nos importa), pero la información que vertemos aquí o allá es algo con la que algunos comercian, que otros utilizan para ofrecerte ciertos servicios, o simplemente para hacerte la pascua.
 
Toda esta reflexión va sin moralina, cada uno que haga lo que quiera y sálvese el que pueda!, pero la información es poder, y se debe andar con ojo para saber en dónde y en quien depositas la tuya.
 
Todo esto de la información, por ejp es muy útil a la hora de gastar bromas, pues todo el tocho escrito anterior, no es sino un prólogo para abordar el asunto de las inocentadas, y bromas en general.
 
Así, si en La Vega se le ocurría a cualquiera decir: “mañana me levanto pronto para coger el coche de línea”, ya tenía atado por la noche, y del rabo, a un burro a la puerta de casa, de modo que cuando fuera a abrirla hacia dentro, el burro tirara en dirección contraria, impidiendo la apertura.
 
Foto sacada de la red 
¿Qué has hecho la mili en Jaca?, pues mira qué casualidad que te llaman del bar, diciendo que hay un tal Petaca, que pregunta por ti, y sales de la cama, y haces que tu madre prepare una cama limpia, y subes como un campeón ese 28 de diciembre, con “valforinas” de nieve dándote en la cara pasadas las doce de la noche, porque los amigos de la mili son sagrados, y.. si, si, ¡ya sabía yo que esto era una inocentada…!, cuando dentro del bar y mirando en todas las direcciones, te preguntan que a quién andas buscando a esas horas por ahí.
 
Foto sacada de la red
Si, si, cuidaros de facilitar información, de que se conozcan vuestros hábitos, gustos, tareas, cuidaros de amigos, de la familia, de cuñadas traviesas y mujeres cómplices y con retranca.., porque queridos y estimados, a cualquiera ¡nos la pueden colar!.
 
De muestra un botón, pinchad en este audio: AUDIO
 
Más no dejéis atrás el buen humor, y recordad que donde las dan las tienen que tomar…(y tomárselas bien además).
 
Foto sacada de la red
 

lunes, 21 de diciembre de 2015

NAVIDADES HUBO

 
Navidades hubo, cuando el invierno dejaba un paisaje de pueblo como pintado a carboncillo:
Pueblo años 70

 
 Navidades sin el feroz consumismo que se empeña en devorarnos cada año, sin luces engañosas y cegadoras, ni adornos, ni excesos gastronómicos.
 
Navidades de alegría sencilla, donde las familias compartían lo que hubiera, y dónde después del precepto religioso obligado, se juntaban en cuadrilla y de unas casas a otras, y por las calles desgañitaban villancicos al son de panderos, calderos, cucharas o zambombas de fabricación propia.
 
Zambomba casera año 2.007
 
Era una Navidad
blanca por la nieve caída,
en torno a la lumbre
no se siente la ventisca.
 
De cena sopa ilustrada
y perrilla de chorizo de colofón,
satisfechos con casi nada,
higos con nueces su turrón.
 
La noche buena se cantaba
con almirez pandero y calderillo,
con cucharas, zambombas,
botella de anís, y a voz en grito.
 
De unas casas a otras
iban grandes y chicos,
orgía de alegría sonora
apenas notaban el frío.
 
“Aguinaldo te he pedido
no me lo has querido dar…”
amenazas sin sentido
pues  todo era festejar.
 
Las cuadrillas unidas bullían
catarsis de amor fraternal,
las horas no dormían
en esa noche invernal.
 
“Noche buena Noche buena
cuanto tardas en venir…”
anhelo, placer de gente sencilla
vividores de vida plena y feliz.
 
Nochebuena año 1976
 
 

Video de 2.014 que llegó por whatsapp Fidel cantando un villancico

Feliz Navidad para todos.
 
 

lunes, 23 de noviembre de 2015

UN AÑO DE CENTENARIAS


Si, habéis leído bien, un año de centenarias, y es que por si no lo sabéis, en este año, tres mujerinas vegatas han cumplido cien años, ¡y viven para contarlo.!
 
Una de ellas se llama Fausta (de Flores-Fermina), y es familia de Carmen (la de Luciano). Sólo vi una vez a esta mujer, y sin embargo cuando me casé nos regaló un juego de café, que aún conservo.
 
Otra es Tía Agripina, aquí la tenéis al frente de una yunta en el año 2.001:
 
 
  Y la tercera (que no en discordia), es tía Rafaela, que a sus cien años se sube los cuatro pisos hasta llegar a su casa varias veces al día. Foto de Agosto de 2.013.
 
 
 
Hubo otras centenarias que también llegué a conocer, (una apenas convive con una o dos generaciones anteriores a la suya como mucho), y que tuvieron sus homenajes correspondientes:
 
Tía María (familia de Marisa de La Cañadilla):
 
  
 
Y Tía María la madre de Marina. Foto de 2.004:
 
 
 
Centenarios, no he llegado aún a conocer a ninguno, aunque si que ha habido hombres y también otras mujeres, que han estado rozando el límite de una edad mítica.
 
No deja de ser un pequeño record, que en un pueblecito tan chico concurran a la vez tres insignes centenarias, aunque ninguna viva de fijo en el pueblo.
 
Lo más importante es llegar a la edad con calidad de vida, por uno mismo, y por los que le rodean.
 
¿Habrá un gen vegato, un ADN que determine y propicie la longevidad?
 
¿Si tu me dices gen...lo vivo todo?.