jueves, 10 de marzo de 2016

DE PASEO VIRTUAL POR LA VEGA

He descubierto, que los del Google Maps, han estado por La Vega, el resultado lo considero espectacular, porque desde cualquier rincón del mundo teniendo acceso a sus contenidos, una puede recorrer muchas de las calles del pueblo, y adivinar por ejemplo que ese día de junio de 2015 en que estuvieron, la mañana lucía preciosa, que había sido San Juan (las fuentes están con el ramo), que ya empezaban las tareas de siega, y tratar de averiguar, quien era el que iba por la calle La reina en su Bertolini, y acertar seguro con el que iba con el suyo por la calle Hontarrona.
 
Ver a Maria Agustina (la de Paco) por la calle La plaza, o a Daniel sentado en un "machadero" próximo, ver a Juanita y a Luis apañando el jardincillo.
 
Ver la casa abierta y los geranios de mi madre, y las rosas del año pasado de casa de mis suegros, y las de la mía.
 
Adivinar por los coches, y los perros tumbados por las calles donde estaban los amos en esos momentos.
 
Salir hacia el Vegazo, contar los árboles del Charcón, las curvas del "Regaeron", tropezarse con la granja escuela, pararse a la entrada del puente viejo, o sentarse en la barandilla del puente nuevo (¿quién se llevó las piedras?), y ver si el Alberche lleva o no un buen sorbito de agua, y ver el cerro "Bailaero", y preguntarse cuantos camiones harían falta para llevársele de ahí, y ver toda la amplitud del vegazo.
 
O salir y recorrer los once kilómetros que nos separan con La Hergui, y mirar a derecha e izquierda, y distinguir la ermita, o Gredos (aunque está un poco nublado), ver las vacas pacer, el pilón redondo, pasar por encima de las canadienses, reconocer el arroyo de la "Joya" (Hoya)  Mayor, el desvío a Fuente Alberche, y más adelante La Vega Corto, y desde el balcón de Santibañas, echarse un trago de agua en la fuente, y un réquiem por el puente derruido, antes de llegar al Chorrerón, y colarse de turista en el pueblo de al lado.
 
¿Os apetece?, aquí os dejo el enlace puntero situado en Espinosa, pinchad: aquí
 
Avanzad, retroceded, girar, vagabundead, contad baches y piedras, sentid el sonido de vuestras pisadas por esas calles solitarias vírgenes de ruido, y soñad que estáis ahí  ahora y respirad...
 
Es un simulacro, pero consuela

jueves, 3 de marzo de 2016

REMEDIOS CASEROS: LAS HOJAS DE CHUPE



Hoy la cosa va de remedios, antes con el escaso desarrollo de la medicina y de la farmacia, los paisanos tiraban de remedios naturales para mitigar sus males, y aprovechaban propiedades medicinales de plantas que encontraban en su entorno, y cuyo conocimiento ha ido pasando generación tras generación de padres a hijos, este por ejemplo, me lo contó mi abuelo chapa, aunque nunca le he visto ni puesto en práctica.
 
Estas hojas que veis en la foto, y cuyo nombre científico desconozco se dan en el pueblo, tienen como veis un aspecto carnoso, y son conocidas en La Vega como "Hojas de Chupe", y a decir de mi abuelo son, un estupendo remedio para esos molestos e irritantes granos llamados diviesos.
 
El remedio consiste, en poner un poco de manteca sobre el grano-divieso, y encima a modo de apósito estas hojas de chupe. En poco tiempo, estos granos reventaban y desaparecían.
 
Cierto día en el pueblo, le comenté este remedio a un amigo, que nada más oírle, se echó a reír y me dijo que le estaba vacilando, sin embargo le hizo la consulta a su padre, que fue el que le aseguró que todo cuanto le había contado acerca de las propiedades de las hojas de chupe y su existencia era cierto.
 
Este amigo mío salió un día a buscarlas, pero por el camino se tropezó con unos cuantos botellines de más, y según me contaron, desde entonces en su casa cuando llega un poquito más alegre de lo normal, tienen una sentencia...
 
Le contaba yo a un amigo
algo pillín y travieso,
que las hojas de chupe son,
remedio pa los diviesos.
 
Que revientan
si les pones manteca
y estas hojas,
como apósito sobre ellos.
 
Él, incrédulo, me reprende:
¡ya estas vacilando otra vez!,
más lo preguntó a su padre
y sólo así me pudo creer.
 
Y un día salió
a buscar esas hojas,
no encontró más que cervezas
¡la tajada fue gloriosa!.
 
Menudo choteo en su casa
¡pasó a la posteridad!,
ahora si llega piripi le dicen:
¡otra vez hojas de chupe has ido a buscar!.
 
El comentario de hoy se lo quiero dedicar a un Vegato, por el que siento especial cariño y predilección, compañero de parranda y de malicias, pero sobre todo muy buen amigo, aunque no le duelan prendas en decirme que no dudaría un segundo en ayudar a quien yo me se, a tirarme al Manzanares (aunque no lleve agua o precisamente por eso...).
Va por él, hoy que es su cumpleaños, para que cuando nos volvamos a ver, recojamos un canasto de hojas de chupe (o de lo que sea).













































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































 










































































































 

























 
 

miércoles, 17 de febrero de 2016

LOS PAISAJES DEL FRÍO

Los dedos del frío difuminan el horizonte, y pintan paisajes helados y borrosos, y ateridos esqueletos de invierno.
 
Camino a la Herguijuela
 
Paraje de la isla
 
El Alberche en Escobilla

Panorámica desde la carretera a Navacepedila
 
 
Fotos hechas el 14 de febrero de 2.016
 

martes, 16 de febrero de 2016

HISTORIAS DE LOBOS

Hacía tiempo que no se oía hablar de lobos por el territorio, lo último que yo había escuchado eran algunas historias de pastores, de cuando en el pueblo había muchas ovejas, y ellos se tenían que quedar por la noche en la red, guardándolas, vigilando la no incursión de esas alimañas, a alterar la paz y el sueño borreguil.
 
Pues tal era la vida de los pastores por entonces, noches durmiendo en la red, con un farolito o una lumbre encendida, de modo que la falda de la montaña aparecía moteada de lucecitas a modo de un enjambre de luciérnagas. Y tenían como eficaces ayudantes, buenos perros mastines, que al cuello la carrancla, hacían frente a las fieras lobunas.
 
Carrancla
Pese a la observancia, a veces los lobos hacían de las suyas, (¡anda lato que está la red sin perro....!),  y no se conformaban con matar una oveja, o un carnero, o un borreguito, a veces la escabechina ascendía a veinte o treinta ejemplares de una atacada, lo que les hacía pensar que los lobos no sólo mataban para comer.
 
Alguna fábula hay en La Vega con lobos.
 
Cuentan por ejemplo que cierto vecino, llegó a la Vega caminando, (o en burro, no recuerdo), seguido por unos lobos, que no se le acercaron porque trajo un escobón, o el mechero de yesca encendido.
 
 
Otra historia que he oído, es que un lobo mató en unos corrales en los cervunales a 30-40 carneros, y para poder salir del corral, les amontonó en una esquina, para subir sobre ellos y escapar. A mi esto me suena poco verídico, pero...
 
Lo que si era verdad, es que cuando abatían algún lobo, los cazadores, llevaban y enseñaban la presa a todos los vecinos del pueblo, e incluso le exhibían en pueblos limítrofes, y era costumbre, que la gente, los vecinos, en pago por haberles librado de una temible amenaza, les obsequiaran con lo que buenamente pudieran: vino, huevos, alguna nochebuena de chorizo o de bútago, ¡lo que tuvieran!. Y uno de esos cazadores, recordaba especialmente lo bien que les trataron las mujeres de "San Tolomé" (San Bartolomé de Tormes). 

Ahora los lobos vuelven a campar por nuestros territorios, y de nuevo la pesadilla para los ganaderos, que no olvidemos son los que mantienen vivos y en pie nuestros pueblos. Hay que tratar de encontrar una solución y un equilibrio por difícil que sea.

Para terminar propongo de banda sonora, el tradicional y archiconocido romance de la loba parda, que refleja muy bien las cuitas de los pastores, y la lucha eterna a la que están condenados hombres y lobos. 


 
 
 

lunes, 15 de febrero de 2016

LOS ULLOS LOBAN

Desde hace más o menos un mes, el asunto del que más se habla en el pueblo, y en la comarca de Gredos norte en general es el de los ataques del lobo (las lobadas), a explotaciones ganaderas.
 
En la Vega, ha habido al menos tres ataques mortales, y otras escaramuzas, donde las reses han quedado malheridas.
 
La semana pasada sin ir más lejos se registró un ataque en La Herguijuela, (dicen los de allí que el lobo incluso pasó por el casco urbano del pueblo), y al día siguiente, el ataque fue en Garganta del Villar, donde, al ternero le dejaron apenas cabeza y pezuñas. Ver la noticia pinchad: aquí
 
Cuentan que en toda Castilla y León, hay unas ciento sesenta y nueve-ciento setenta manadas de lobo, y cada manada, está formada por un número entre cinco y nueve individuos, pues es cierto, que los lobos casi siempre actúan en manada, es imposible por ejemplo, que un sólo animal hubiera devorado la ternera de Garganta.
 
Están controlados, gente del pueblo afirma haber visto drones que siguen la pista de esas fieras, de día y de noche. Al sur del Duero, está prohibido abatirlos, sólo las autoridades pueden ordenar la eliminación de algún ejemplar, a la fecha (y no sin polémica), han abatido a dos. pinchad 
 
Como siempre, y desde siempre, el conflicto de intereses está servido, de un lado los ecologistas y la necesaria preservación de la especie del lobo, del otro el de los ganaderos que ven amenazadas sus explotaciones, su medio de vida, trabajo y subsistencia. ¡La convivencia es imposible!.
 
Ignoro si las indemnizaciones que reciben son las justas o no, si el tiempo que tardan en liquidar dichas compensaciones es el adecuado o no, ni si tienen en cuenta el llamado lucro cesante, después de hablar con ellos, con los ganaderos, creo que ni aun siendo justas les merece la pena dicho arreglo, ni les compense porque ellos viven de sus vacas,y para sus vacas, las conocen, las cuidan con mucho esmero, y esta situación les tiene desbordados y sin dormir, acuden cada mañana en vilo a ver si su ganado está bien. No crían vacas para los lobos indican.
 
Está por ver en que acaba todo esto.
 
- "Los ullos loban",
-  ¡No!,
- "Es la ladra de Juan que perra".
 
 
Foto sacada de la red
 
 
 
 
 
 

viernes, 12 de febrero de 2016

ECUACIÓN FORMULADA SOBRE LA PERTINAZ SOLTERÍA

A dos días de San Valentín, santo casamentero donde les haya, me he decidido a formular una ecuación sobre la situación sentimental de los mozos del pueblo.
 
He de decir, que tras considerar una multitud de variables, he llegado a la conclusión de que dicha ecuación no tiene solución.
 
Partiendo de la siguiente hipótesis o premisa:
 
"El número de solteros en La Vega es directamente proporcional al número de tejos no arrojados".
 
O dicho de otra manera:
"El número de tejos sin tirar, es directamente proporcional al número de solteros e inversamente proporcional a la probabilidad de arrimes".
 

Conclusión:
 
Si sumamos el número de tejos no arrojados, teniendo en cuenta que las ganas de compromiso andan con signo negativo, y que la proporción de siete y una coja no altera el producto, la expresión resultante indica que la probabilidad de arrimes, visitas al pajar, revolcones en la era, noviazgos, bodas o uniones de hecho, tiende peligrosamente a cero, y es directamente proporcional al número de solteros.
- T = + S = - B
 
+T = - S = + B
 
(Donde: T = Tejos, S = Solteros, B = Besos, Bodas) 
 
CUANDO SOBRAN TEJOS, ¡CHUNGO....! = ECUACIÓN SIN SOLUCIÓN
 
 
 
Y esto tendría gracia de no ser por que un pueblo donde no se fundan nuevas familias, tiende también y por desgracia a su desaparición.
 
¡Anda!, encended unas velitas el domingo a San Valentín, y otras pocas a San Judas Tadeo el patrón de los imposibles y situaciones desesperadas.
 

jueves, 28 de enero de 2016

REMEDIOS CASEROS PARA EL TRÁNSITO, VERSUS TÍA JUANILLA

Mi abuelo chapa, tenía una hermana cinco años menor que él, se llamaba Juana, pero era tan pequeñina y menuda, que siempre la llamaban Juanina, o Juanilla.
 
Cuando mi abuelo iba a Extremadura o a cualquier parte siempre le traía algo de recuerdo, un collar de cuentas de colores, un pañuelo...
 
Foto hecha en Madrid - Marzo 2005
Siempre se llevaron muy bien, aunque de chicos algo se rabiaran o compitieran ¡que se yo!...¡por una cazuela de poleas...!, como se quedaron huérfanos de madre muy jovencitos, mi abuelo la ayudaba en algunas tareas domésticas, como por ejemplo lavar las sábanas en el río, pues como era más forzudo que su hermana, estrujaba y sacudía las sábanas con más brío para escurrirlas y frotarlas bien, me hubiera gustado ver esa escena de mi abuelo comadreando con el resto de las doñas a la orilla del río ¡que pájaro me estaba hecho!, contaba tía Juanilla (guiñando los ojos picarona), que cuando le veían zarandeando las sábanas, le decían: "se te va a caer...", a lo que él respondía "lo tengo muy bien sujetito...".
 
Hoy era el cumpleaños de tía Juanilla, de vivir, tendría 101 años, su casa del pueblo está en el barrio de las Hermanas, y allí sucedió esta anécdota que a continuación relato.
 
Tenía tía Juanilla un vecino llamado Tío Blas, un señor por entonces mayorcito y viudo, que cierto día acudió angustiado a casa de tía Juanina, explicándole que se sentía fatal, pues a los problemas de hernia, se le juntaba que no podía hacer de vientre, decía el pobre: ¡Ay Juana!, dame algo ¡que yo reviento Juana!, ¡que no puedo cagar!, ¡que reviento Juana!.
 
Es de imaginar el apuro y zozobra de Juanina, y aunque pensara: ¿y yo que quiere que haga?, le propuso que tomara vahos (esto es: que se sentara encima de una bacinilla con agua hirviendo, o que se preparara un "hisopo" (guisopo dicen por ahí), con con un trapo untado en aceite y atado a un palo, y se diera friegas con él en el recto, y que de todos modos ella iba a avisar al boticario.
 
Y ahí va el desenlace:
   
Una mañanita
bien de madrugada,
un vecino fue a
despertar a la Juana:
 
¡Ay Juana, Juana!,
¡me tienes que ayudar!
¡me duele la barriga!
¡no puedo evacuar!.
 
¿y qué querrá que haga?
se preguntaba la Juana,
¡ande!,  ponga una olla,
a cocer con mucho agua,
 
ponga el agua hirviendo
en una bacinilla,
se siente y tome vahos
hora y media de cuclillas.
 
O prepare un “guisopo”
con palo aceite y trapo,
y hurgue con cuidado
en su recto o ano.
 
Al poco se oyó gritar
¡Juana haz una fogata!
¡blanca!, ¡Juana!, ¡que sea blanca!
que ¡por fin!, ¡habemus caca!.
(y el boticario se fue por donde vino)
 
Lo de la fogata es invención mía, pero el resto es verídico, así sucedió y así lo cuento.
 
¡Vaya desde aquí un recuerdo para tía Juanina!