lunes, 4 de junio de 2018

PARA EMILIANO


Para Emiliano que nos ha dejado hoy.




La negra dama
de infausto linaje
le sacó de la cama
se le llevó de viaje:
a la trastienda del mundo
a la infinita frontera,
al lugar sin retorno
de la eterna inconsciencia.

Más quiero imaginar
que allá donde esté,
siga cabalgando
por sus amadas praderas.

(Madrid 4 de junio 2018)


La Vega 28 junio 2014

Un abrazo a toda esa familia que es también un poco mía.

viernes, 25 de mayo de 2018

DEL MORRO



Morros en el corral de Tía Conce y Emiliano año 2.007

Ya es difícil encontrar al uso ejemplares de morro como estos, empleados para hacer leña menuda con que alimentar la lumbre baja o algunas calderas, hacer cachos palés, tablas o el escaño.

Estos ya no están en ese corral ni siquiera para utilizarles como eventuales asientos, tal vez han sido también devorados por las llamas. Tal vez en alguna vivienda de los residentes fijos del pueblo podríais encontrar algún ejemplar, donde rememorar la escena y hacer fotos irrepetibles.

Son cosas muy simples, ya veis, que van desapareciendo, igualito es ir hacer leña para encender lumbre con que cocinar o calentarse, que darle al botón de la vitro-cerámica o caldera, eso lo entiende cualquiera.

Pero hablemos del morro, y de sus múltiples acepciones:

MORRO: Hocico, bezo.

MORRO (TORREZNOS DE): Los más ricos y cotizados en el aperitivo del mediodía.

MORRO (ECHARLE): Echarle cara al asunto.

MORRO (POR EL): Gratis total aquí no paga ni el tato.

MORRO (A): Dicese de beber chupando directamente de la botella, (abstenerse los escrupulosos).

MORRO (N): Dícese de tipo de pimiento.

MORRO (COTUDA/O): Dicese de la buena suerte o del tremendo golpe.

MORRO (ESTAR DE): Dicese cuando alguien está enfadadillo por algo no demasiado importante.

MORRO (DARSE DE): Dicese cuando de improviso te tropiezas con alguien inesperado, o te chocas habiendo leve contacto.

MORRO (DE CORTAR LEÑA): Lo que representa esta foto.

MORRO (DE LA MORRERIA): Chorrada para finalizar el comentario.

Resulta curioso, comprobar que en el diccionario de la RAE, no existe la acepción de morro para cortar leña.
 

lunes, 21 de mayo de 2018

TRATADO DE IMPACIENCIA


Fue en Junio de 1989 cuando por primera vez contemplé la explosión amarilla del piorno, por aquel entonces no se celebraba ningún festival, ni se hacían actividades relacionadas con la floración de la retama.

Desde hace ocho años (si no me equivoco en las cuentas), en la zona de Gredos Norte se celebra un festival. 

En distintas jornadas y teniendo por hilo conductor "la escoba florida", se celebran concursos de decoración, de tapas (en amarillo), se ofrecen cursos de decoración, conciertos entre piornos, se proponen rutas por distintos pueblos y miradores etc, todo ello para fomentar el turismo en la zona (más si cabe), y dar a conocer este espectáculo natural, breve, bello, cromático y muy aromático.

Cartel festival Piorno 2018
La naturaleza sin embargo, no entiende de calendarios, ni de agenda de actividades, y como está siendo una primavera muy fría, de esas de quemar "el escaño", todo viene con mucho retraso, y la retama aún no ha explosionado, y eso ha hecho que el concurso de decoración se haya trasladado en el pueblo, del pasado fin de semana 18-20 de mayo al del 1-3 de junio. Con todo veremos, si para entonces la primavera ha hecho el milagro, pues hay años en que la floración no es tan intensa, ni tan extensa, y pasa como de refilón.

Pongo una foto de la cámara de La Hergui, del pasado sábado, para que veáis que aún no amarillea la retama en los cerros.


Esperamos con impaciencia el despertar definitivo de la primavera, no ya por el festival (que también), es que ya hay ganas de calorcito, veremos si para junio acude a la cita o nos da un nuevo plantón. 


miércoles, 25 de abril de 2018

CALLECITAS DE LA VEGA



Si consultamos el callejero Vegato veremos que hay discrepancias, en unos callejeros hay 22 calles, en otros 29, en ambos casos no son las que están ni están todas las que son.

En realidad esto en general nos importa un pimiento, ya que todos los que allí moran o moramos, nunca nos referimos a la calle tal o cual si nos dirigimos a ellas, porque en realidad vamos a casa de ese o aquel. En realidad las placas que nombran las calles han sido puestas hace menos de veinte-veinticinco años, y hasta entonces yo por lo menos no tenía ni idea de cuál era la dirección de la casa de mis padres o abuelos, por no saber no tenía ni idea del código postal, tu mandabas una carta y bastaba con el nombre de la persona y el pueblo, y todo llegaba perfectamente.

Pero volviendo a las calles:

¿Cuál es la que más transitáis al margen de la de vuestra casa?.

¿Sabéis cuál es la calle más larga del pueblo?
(Es la calle Toledo, que va desde la carretera hasta pasado Casa Sola, y en la que por cierto sigue en pie la primera casa que según se cuenta fue la primera en levantarse en el pueblo ¿sabéis cual es?).

¿Sabrías localizar la calle Pitique? ¿y la calle de los carreteros? ¿y la del Toril?.

¿Sabéis donde estaba la antigua calle Los Gansos?.

¿La calle del Pez se llama así porque el río llegó hasta allá arriba o tiene que ver con la expresión de “a pezar”?
(Cuando se trillaba y llovía, se hacían una especie de canalillos en la parva, para que corriera por ahí el agua, y no se llevara el grano, decían que iban a ”pezar”).

Y la mayoría sabe donde está la calleja las brujas, pero ¿y el callejón de tío tripas?.

Y ahora que hace pocos meses hubo una campaña, para hacer un Monopoly con localidades españolas, yo he hecho uno Vegato, no sirve para jugar, en realidad es una suerte de mapa-callejero con lo más nombrado. (Cuando el demonio no tiene que hacer...).


No dejéis de explorar, patear, recorrer el pueblo, complaceros con el sonido y el eco de vuestros pasos.

CALLECITAS DE LA VEGA

Callecitas de La Vega,
sol y sombra sudor de tierra,
con ecos de herradura y albarcas,
y carros de fatiga y siega.

Callecitas de La Vega,
de vida alegría y llantos,
de tañer de las campanas
de amores de fuente y cántaro.

Callecitas de La Vega,
cauces de luna y estrellas,
y el aliento buril de la sierra
tallando, la memoria de sus piedras.

Callecitas de La Vega,
de hielo frío y escarcha,
de empecinada soledad sonora
bajo la nieve blanca.



martes, 3 de abril de 2018

LA VEGA - ¡MENUDO CUADRO!


Al pueblo cercano de Villafranca de la Sierra llegó un buen día el pintor Benjamín Palencia, allí se instaló e incluso hizo construir una casa que creo que actualmente es casa rural, y que se ve perfectamente desde la carretera si te diriges hacia Villafranca.

Por ese motivo en algunos de sus cuadros aparecen y se esbozan los paisajes y perfiles de ese pueblo y escenas como la trilla o la feria de ganado.

A falta de Benjamín Palencia, y de una habilidad que para mí siempre ha estado negada, imaginemos algunos cuadros posibles de nuestro pueblo, conseguidos gracias a las nuevas tecnologías, y que pese a todo empalidecen ante cualquier pintor por muy de brocha gorda que sea.

Las fotos son de esta Semana Santa.


Camino de Navadijos





Puerta casilla






La Serrota




Arroyo Espinosa




Matasanos




Calle Eras




Casa de Tío Laude y Tía Longina




Casillas de la Calva



martes, 27 de febrero de 2018

FUERA DE CONTEXTO



Pues sucedió que estaba yo en casa de mis padres en el pueblo, en una estancia que tienen en el garaje, donde hay una estupenda chimenea que estaba encendida y en pleno apogeo, era un día de matanza, mi madre no se por donde andaba, y en el garaje estábamos yo, mi padre, y una de las señoras que siempre venían a ayudarnos con los menesteres de la matanza, ya se sabe: a embutir el chorizo, las morcillas, a picar, a atar, a colgar en las latas.. ¡todo eso!, y además a brindar una alegre compañía, porque menos para el cerdo o gorrino, y pese al trabajo que daban, las matanzas eran jornadas festivas, a menudo tachonadas de anécdotas, y comentarios divertidos.

Aún no estaba la máquina de hacer el chorizo preparada, en realidad, íbamos a tomar un pincho y hacer la probatura de las salchichas (la carne del chorizo para quien no lo sepa), y a asar alguna moraga, en ese impasse de espera hasta que llegaran las viandas mi madre y más gente, nos quedamos los tres (yo, mi padre, y la encantadora señora), mirando la lumbre y dejándonos llevar por el ensueño de su efecto hipnótico.

En esas estábamos, (absortos y en silencio), cuando mi padre echó un tronco al fuego, y entonces esa señora pronunció esa frase tan lógica, tan oportuna y tan normal en ese momento, que a ella y a mi padre les paso desapercibida, pero que a mí me hizo sonreír y muchísima gracia, tanto es así, que me acuerdo muchas veces de ella, y la aplico fuera de contexto, sobre todo cada vez que tengo que sacar dinero del banco…

“En “toas” maneras el palo que va a la lumbre no vuelve…”   

La Vega - Foto año 2.007


miércoles, 14 de febrero de 2018

EL EFECTO TONGUERAS



Todo el mundo sabe que el patrón de los enamorados es San Valentín, y que no es poca la inestimable colaboración de ese ángel pizpireto llamado Cupido.

En La Vega siempre han sido muy celebrados, y nunca les ha faltado trabajo, porque a ver..., ¿cuántas parejas se han forjado en el pueblo?, yo diría que bastantes.

En un sitio tan pequeño, el roce hace el cariño, y el verano, las fiestas, las noches, las callejas oscuras, las casillas mullidas de heno, el portal de arriba (¡anda que si hablara el portal de arriba...!), las albas trasminando a centeno..., todo contribuye, e incluso da resultados a nueve meses vista, pero si hay un efecto demoledor para estas cosas del aumento de familia, capaz de romper estadísticas, ese es el efecto TONGUERAS.

Las Tongueras es una parte del pueblo, una hoja, donde en años alternativos se sembraba el centeno.

Y digo sembraba, porque desde hace unos cuantos años ya no se siembra nada, y es que el terreno no es muy propicio, las parcelas son pequeñas y abruptas, y no rinde lo suficiente para poner en marcha maquinaria.

Antes si, se sembraba todo el pueblo en hojas diferentes según los años, (es fácil de comprobar en fotos antiguas), y se recogía todo, había mucha gente, e incluso venían jornaleros de otros pueblos, sobre todo de las Hurdes para realizar esta tarea.

Y se tenía observado que el año que se sembraba la hoja correspondiente a las Tongueras, aumentaba el número de mujeres encinta, tal vez porque la cosecha era generosa y eso garantizaba por lo menos el pan.

Foto del año 2005 - panorámica con Hoja Sembrada

Hay un lugar en la Vega
con cierto poder afrodisíaco
pues cada año que se siembra
aumenta el populacho.

¡Muchas familias verás!,
(.- la creencia viene de antaño.-),
si se siembran las “Tongueras”
con niño y pan bajo el brazo.

Fácil es la explicación
la sabe cualquiera...,
será porque no se hace tongo
cuando se va a la era....

Y dicen las malas lenguas,
que lo toman muy a pecho,
ellos y ellas si a estas tierras,
las dejan en barbecho.

Que si les diera por sembrar
¡esto seria la leche...!,
San Martín de las Tongueras
sin olvidarnos del Alberche.




Ahora ya no se siembran las Tongueras, ni trasminan las albas a centeno ni siquiera hay heno en las casillas, realmente ni existen casi casillas al uso, lo del portal de arriba anda en desuso, y la gente tiene la suficiente información sobre contracepción para evitar ciertas situaciones, pero seguro que pervive el delirio de los encuentros furtivos, la emoción de los amores cuando empiezan y son algo íntimo, misterioso y prohibido.

A título informativo, os diré que los restos de San Valentín están en la Iglesia de San Antón de Madrid (en la calle Hortaleza), por si queréis pasar a honrar su memoria.