El pasado fin de semana (18-19 mayo), se celebró el primer tramo del concurso de decoración con piorno.
Este año desde la organización del evento, se estableció que el tema de decoración, común a todos los pueblos y particulares participantes, debía ser un homenaje a María Moliner, a la lengua española, a las palabras.
Esta norma nos ahorró una o varias reuniones donde concretar entre nosotros que hacer, reuniones que suelen ser disparatadas a la par que productivas, porque alguien dice: ¿y si hacemos...?, y otros dicen: ¡vale, vamos!.
Así pues con el tema establecido y la fecha cerrada, (muy pronto a diferencia del resto del concursantes que hasta dentro de 15 días no presentarán sus propuestas), nos pusimos a ello.
A ello desde hace unas cuantas semanas, que no se hacen las cosas de un día para otro:
Y en el portal de arriba de la iglesia, recreamos un espacio de escritura y lectura.
Y a modo de María Moliner, que tenía la casa llena de tarjetitas con palabras de uso cotidiano por las gentes, y que ella iba recogiendo para elaborar su diccionario, así nosotros (con alguna que otra licencia lingüística), pusimos a volar (y en eso el viento tuvo mucho que ver), palabras un tanto autóctonas del pueblo, una palabra de la A a la Z, una suerte de muestra de "vegaccionario", del que también se hizo un borrador:
Muchos de los que fueron a ver la decoración pusieron a prueba su conocimiento de las palabras, de todas ellas las que más llamaron la atención fueron: Cholas, Dielda, y Virucha...
El árbol seco del portal de arriba, a modo del viejo olmo de Machado, se lleno de letras, que la brisa combinaba, en un jeroglífico de palabras que acaso sólo ellos pudieran entender.
Y así sin por favor ni por favora aunque el reloj no pasó de las tres en punto.
Y cerramos unas jornadas con la A de amistad, con la B de broche, con la C de colaboración, con la D de diversión, con la E de emoción, con la F de felicidad, con la G de gratitud, con la H de ¡Hurra!, con la I de imaginación, con la J de jolgorio, con la K de "karaba", con L de locura, con M de manitas, con N de novedad, con la Ñ de aÑoranza, con O de osadía, con P de picardía, con la Q exQuisito, con R de risa, con la S de satisfacción, con la T de trabajo, con la U de unión, con la V de Vega, con la X de eXcepcional, con Y de coyunda, con la Z de zarabanda.
Y al año que viene, si se tercia, pondremos otra pica en la rotonda, en otro festival, o en donde nos convoquen.
Y se repetirá la foto de grupo donde siempre falta gente, aunque se espera que se sientan representadas al igual que su trabajo en todos los proyectos que se llevan a cabo.
La Vega, más que palabras: palabras mayores.